Candidatos PSOE Gijón sin ni siquiera ser político: el nuevo Vallina
Introducción al fenómeno del gerentepolítico en Gijón
Imaginen por un momento que en una ciudad costera donde lo que más se menciona son los bares, las plazas y la hora de cierre de comercios —Gijón— alguien decide dar un salto a la política como candidato socialista. No es un político con trayectoria, no es un sindicalista ni un militante consagrado: es Manuel Vallina. El gerente de la Unión de Comerciantes locales. Un hombre que pasa los días gestionando precios entre proveedores y contando monedas entre dedos manchados de polvillo callejero. Y esa misma persona ha decidido meterse en las primarias del PSOE de Gijón para septiembre. ¿Qué tiene esto de tan divertido? Que mientras otros candidatos dedican años construyendo carreras políticas, Vallina aprovecha la asamblea ordinaria —esa reunión que nadie quiere asistir pero donde se deciden cosas— para confirmar por adelantado que va a dar un paso adelante en los sondeos de posibles aspirantes. Es exactamente el tipo de acción de quien decide ser candidato sin siquiera haber dado una charla pública sobre políticas concretas, pero ya siente la necesidad de ser visto como alguien listo para liderar.
Y lo más curioso aún: al mismo tiempo, otros nombres aparecen también como posibles alternativas en la lista. Carmen Moreno, exgerente de la Unión de Comerciantes —¿otra gerente?— y varias otras figuras que “se han puesto en camino”. Es un panorama caótico donde todos quieren participar pero nadie explica su programa electoral ni tiene claridad sobre qué propone exactamente para Gijón. La pregunta obvia es ¿y por qué se presentan? ¿Qué motiva a estos comerciantes a abandonar sus locales y aventurarse al caos del debate político municipal?
Section One: Los sondeos con nadie
Lo primero que llama la atención es el concepto mismo de “sondeo por adelantado” realizado en una asamblea ordinaria. Es como si alguien decidiera ser presidente sin ni siquiera saber exactamente qué significa ser presidente, pero ya sabe cómo actuar como uno. Vallina ha iniciado contactos con afiliados y simpatizantes del PSOE gijonés. Es como un emprendedor que dice “mi negocio es mi vida” pero ahora quiere transferir esa misma energía a la política. La realidad práctica es que un comerciante con experiencia puede tener visibilidad local gracias al tráfico diario en sus negocios. La gente lo conoce por su trabajo cotidiano, no por discursos largos ni reuniones académicos, y eso le otorga cierto capital social sin esfuerzo electoral previo: los vecinos ya conocen al “gerente de comercio” antes incluso de saber que existe como posible político socialista.
Además, el PSOE necesita candidatos. Los candidatos necesitan aparecer en público. Y las primarias son una forma legítima para decidir quién representa al partido en una lista electoral concreta. Lo que hace Vallina no es absurdo técnicamente —aunque sí inusual para alguien sin formación política anterior— porque cumple dos funciones esenciales: da legitimidad interna del proceso y genera debate ciudadano. Es exactamente lo que espera cualquier candidato serio: que se escuche su nombre, que se hable de él en la prensa local y que gente real vote por él o contra él en el proceso de primarias.
La asamblea ordinaria también juega aquí un papel clave porque permite a los comerciantes del sindicato conocerse entre sí. Es una plataforma natural para presentarse ante afiliados. Es como si alguien decidiera hacer política sin tener cargo previo, pero sí reconocimiento social como comerciante local. Y eso es valioso: la ciudadanía suele preferir candidatos que conozco antes de votar.
Section Two: Cuando las primarias gijonés se vuelven absurdas
Las primarias dentro del PSOE tienen un sentido político claro: son procesos internos donde afiliados eligen su representante. Pero hay una diferencia crucial entre primarias nacionales y locales como la de Gijón, pequeñas, con pocos asistentes, sin recursos importantes ni alternativas reales claras. Y sin embargo siguen existiendo porque necesitan existir para legitimizar elecciones internas del partido. Lo que más nos fascina aquí es cómo los medios locales dedican su tiempo a reportar sobre “quién está en la lista” y “quien va a dar un paso adelante”. Es exactamente lo que haría cualquier periódico serio con política: presentar quiénes son, qué han hecho y qué dicen. Vallina ha empezado por adelantado el sondeo para confirmar que dará un paso adelante pero sin mucho más detalle programático claro.
La Unión de Comerciantes también es relevante porque la asamblea ordinaria le otorga visibilidad pública suficiente para presentarse ante afiliados. Es exactamente la estrategia que funciona en cualquier ciudad mediana: la gente prefiere políticos conocidos sobre desconocidos cuando se trata de votar.
Conclusión final: el espectáculo democrático cotidiano
Este artículo satírico del blog gijonés ha sido escrito humorísticamente para reflejar lo que todos pensamos pero pocas veces escribimos: cuando la política local gijonesa se convierte en un espectáculo donde los protagonistas son comerciantes, asambleas ordinarias y candidatos “tomando fuerza” sin explicar nada, es exactamente una caricatura digna de cualquier ciudad del mundo.
No se olvide que el fenómeno gerentepolítico también puede ser beneficioso: alguien con experiencia gestionando comercios podría aportar algo útil al debate público real si lo decide hacerlo en serio. La pregunta obvia no es “¿es absurdo esto?” sino “¿qué vamos a hacer ahora?”.
Autor/autoridad del absurdo humorístico: El equipo editorial de Gijón Eventos Blog
Fecha de publicación satírica: julio de 2026