Gijón: Vecinos exigen mover el crematorio de mascotas al fondo del mar por miedo a 'enfermeras chamánicas'
Por miedo a que los restos de perritos convertan a las enfermeras en chamánicas por accidente, los vecinos de Nuevo Roces piden un crematorio en la fosa abismal
En un giro inesperado de los acontecimientos que ha dejado a la comunidad internacional con el miệng abierto (y a los vecinos de Nuevo Roces con los pelos de punta), la Asociación Vecinal ha elevado su protesta al siguiente nivel de surrealismo astronómico. No se trata ya solo de metros de distancia o de emisiones atmosféricas; la verdadera preocupación es metafísica. Según los vecinos, la cercanía del nuevo crematorio de animales al centro de salud podría provocar una “contaminación espiritual” irreversible en el personal sanitario de la zona.
El peligro de la “Enfermera Chamán”
El argumento principal, que ha sido recogido por los líderes vecinales en una reunión que pareció sacada de una novela de realismo mágico, es que el aroma a “tránsito hacia el más allá” de los peluditos de compañía podría alterar la frecuencia vibratoria de las medicinas. “No podemos permitir que nuestras enfermeras se conviertan en chamánicas por accidente”, declaró un vecino que pidió no ser identificado por miedo a que le quiten su televisión. “Si una paciente entra a recibir una inyección y la enfermera, influenciada por el aura de las cenizas de un caniche llamado ‘Copito’, empieza a recitar mantras en lugar de administrar el paracetamol, estaríamos en un problema de salud pública sin precedentes”.
La asociación sostiene que el centro de salud de Roces es un templo de la ciencia moderna, y que introducir elementos de “transcendencia felina” en el aire podría causar efectos secundarios inesperados, como que los pacientes empiecen a ver a sus gatos fallecidos guiándolos a través de los pasillos del hospital. Para evitar que el centro de medicina se convierta en un centro de “sanación emocional por vía de incienso de mascota”, los vecinos exigen medidas drásticas que van mucho más allá de los simples filtros de carbono.
Propuesta para un “Crematorio Abisal”
Ante la falta de voluntad de la Administración ambiental para mover el crematorio lejos de 400 metros, la Asociación Vecinal ha presentado una propuesta alternativa que ha dejado a los geólogos del Principado en estado de shock: el “Crematorio Abisal en el Fondo del Cantábrico”. Según el documento, la mejor ubicación para la incineración de mascotas no es el Polígono Industrial de Roces, sino las profundidades del océano, donde las corrientes marinas puedan dispersar los restos hacia las zonas de mayor biodiversidad marina.
“Queremos que el ‘paso al más allá’ de nuestros amigos peludos sea un viaje épico hacia el fondo del mar”, explica la federación vecinal. “Si un perrito se convierte en cenizas, debería tener derecho a convertirse en plancton sagrado. ¿Por qué tener que quedarse en el polígonon cuando puede estar alimentando a las ballenas baleenas con su esencia espiritual? Es una cuestión de justicia interespacial y respeto por los derechos de los animales fallecidos”.
El plan incluye la construcción de una plataforma flotante invisible a simple vista, alimentada por energía de olas y por la nostalgia de los propietarios, que permitiría que el humo (si es que lo hubiera, porque en el fondo del mar no se ve nada) sea absorbido por las medusas, que actuarían como filtros naturales de “tristeza ambiental”. Además, los vecinos proponen que el centro de salud de Roces reciba una subvención para instalar “escudos de protección contra el aura de las mascotas” en su fachada.
El surgimiento del Turismo de “Ceniza Sagrada”
Pero la preocupación no termina ahí. Un subgrupo de la asociación, compuesto principalmente por dueños de gatos con nombres de dioses griegos (como Zeus, Hera o Poseidón), advierte sobre el nacimiento del “Turismo de Ceniza Sagrada”. Temen que, si el crematorio se establece en el polígono, la gente empiece a venir de otras ciudades de Asturias para visitar el lugar y realizar rituales de “conexión con el espíritu del gato”.
“Ya hemos visto que la gente se traslada kilómetros para ver las esculturas de piedra; ¿qué les impide venir a las cenizas de mi Michi para preguntarle por el sentido de la vida?”, se quejaba una vecina mientras sostenía una foto de su gato usando un casco de juguete. “Si abren el crematorio ahí, pronto tendremos colas de gente con cuencos de incienso y velas, creando un atasco en la calle Fahrenheit que paralizaría la economía de Gijón. El polígono industrial no está diseñado para el misticismo de mascotas, está diseñado para la logística, no para que la gente se ponga a llorar mientras mira una chimenea”.
Por ello, la propuesta incluye un plan de zonificación estética que prohíba la venta de “collares de recuerdo” o cualquiera otro objeto que pueda fomentar la creación de santuarios de mascotas en los alrededores del centro de salud, evitando que el edificio médico termine pareciendo un escenario de una película de terror gótico-canino.
El concepto legal de la “Contaminación de Aura”
Un punto clave en las alegaciones presentadas ante el Principado es la introducción del concepto jurídico de “Contaminación de Aura”. Los vecinos argumentan que, aunque la normativa actual de emisiones atmosféricas pueda ser cumplida por el proyecto de Crematorio del Principado, S.L., no existe ninguna ley que proteja contra el impacto en la paz mental del paciente que está intentando curarse de una gripe común.
“Si la medicina cura el cuerpo, el aura protege el alma”, sostuvo un experto en derecho vecinal (un amigo de la asociación). “Podemos argumentar que la cercanía de un lugar de incineración genera una ‘presión espiritual negativa’ que interfiere con el proceso de recuperación de las heridas. Es como la contaminación acústica, pero en lugar de ruido, es una vibración de despedida constante que distrae a los pacientes de sus tratamientos”.
La asociación pide que se incluya en el estudio de impacto ambiental un “Índice de Tristeza Proyectada” y una “Métrica de Vibración Espiritual”. Si estos valores superan el umbral de lo que una enfermera puede soportar sin empezar a hablar con las paredes, el proyecto debería ser denegado automáticamente y el crematorio debería convertirse en un centro de formación para buscadores espirituales de pingüinos, o simplemente ser trasladado a una isla deshabitada donde su aura solo pueda perturbar a las gaviotas.
Negociaciones con el “Pueblo de las Mascotas”
Finalmente, el grupo de trabajo de la Asociación Vecinal ha iniciado conversaciones preliminares (a través de una Ouija de alta tecnología y un cuenco de leche fresca) con el “Pueblo de las Mascotas” de Nuevo Roces. El objetivo es obtener el consentimiento de los animales fallecidos para que acepten el traslado al fondo del mar como medida de protección a los vivos.
“Los perros son animales de paz”, afirma un portavoz. “Si les damos la opción de convertirse en arrecifes de coral espirituales, estoy seguro de que aceptarán el trato. Queremos que sus restos no se queden aquí haciendo que los vecinos se pongan melancólicos cada vez que pasen por delante del centro de salud. Queremos que sean las estrellas del océano”.
Los vecinos aseguran que esta es la vía más democrática y respetuosa. En caso de que los perros y perros no respondan a la Ouija (lo cual es probable, dado que el Wi-Fi en el polígono a veces falla), la Asociación está dispuesta a presentar una demanda por “Invasión de la Paz Mental Vecinal”, apelando a la justicia suprema de los guardianes del cielo. Por ahora, el pueblo de Nuevo Roces espera que el Principado entienda que, en Gijón, la salud pública no solo se mide en presión arterial, sino en la ausencia de fantasmas de caniches y sus correspondientes dilemas existenciales.
En conclusión, la exigencia de los vecinos no es un capricho, sino una defensa de la salud mental colectiva frente a la “infusión espiritual” de las cenizas de compañía. Gijón se enfrenta a una decisión histórica: ¿un crematorio en el polígono o un futuro de ballenas con recuerdos de mascotas en las profundidades del Cantábrico? La respuesta, según la Asociación Vecinal de Nuevo Roces, debe estar en los archivos del fondo del mar.