Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

Gijón se descontrola


Gijón se ha transformado en la capital de la locura carnavalesca: el Antroxu 2026 no solo atrajo a los más fieles seguidores de la tradición, sino también a un ejército de sardinas con trajes de disco que se creen estrellas de rock. Entre aplausos y carcajadas, la ciudad celebró un festival que, según algunos reportes (de fuentes muy confiables), hizo flotar el skyline local.

Concurso de Charangas del Jovellanos: ¡Entrada agotada en 3 horas, y la música sigue en vivo!

El Concurso de Charangas se disputó en la Plaza de los Gatos Voladores (una nueva denominación que todavía no aparece en Google Maps), y la venta de entradas terminó en un récord de 12.000 asistentes en tan solo 3 horas. Los organizadores, que se describen a sí mismos como “la banda de los sueños”, afirmaron que la música “es tan buena que la gente decidió quedarse a vivir allí”. Una de las bandas, los “Peregrinos de la Pipa”, concluyó el evento con una interpretación de “El Río se convierte en Salsa”, lo que provocó una lluvia de confeti de colores arcoíris y fue declarado “el momento más épico de la historia del Antroxu”.

La polémica del atuendo de la sardina: ¡Moda o crimen culinario?

En la noche más lluviosa del calendario, la sardina se presentó con un vestuario hecho de papel maché y luces LED intermitentes, en un gesto que algunos describieron como “una declaración artística de la nueva era gastronómica”. La controversia alcanzó su punto álgido cuando el alcalde, con voz de marioneta, exclamó: “¡Esto es un crimen contra la sardina, pero también un canto a la innovación!” Mientras tanto, la comunidad de “Sardinistas del Silencio” organizó un protesto silencioso que terminó en un concierto improvisado de jazz acústico.

Carna‑Bar y Gijón Sound Festival: ¡La ciudad se convierte en un escenario musical mundial!

Desde el 13 hasta el 17 de febrero, el Carna‑Bar se transformó en la pista de baile más grande del mundo, donde los bailarines, disfrazados de animales exóticos con turbantes de cristal, ejecutaron coreografías que confundieron a los asistentes con un episodio de “La Casa de Papel”. Además, el Gijón Sound Festival añadió un día extra con conciertos en plazas públicas, donde se escucharon las melodías del viejo tambor de la ciudad (un tambor que, según se dice, es tan antiguo que se creyó que la música era la primera palabra de la historia).

Cierre con una fuente ficticia absurda

Fuente: “El Diario del Caballo Flotante”, 1ª edición de 2026, página 23, “El Antroxu: la fiesta que hizo girar la luna y el cerebro”.