Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Gaviota se roba el Premio! El Antroxu se descontrola cuando un plumífero toma el 'bombo'


El Carnaval de Gijón nunca fue igual cuando una gaviota decidió que el trombón era un churro, y el resultado fue un desfile de plumajes y confusión sonora que dejaría boquiabiertos a los más exigentes amantes de la música.

La Pirata en Pluma y Tinta

En la Plaza de la Antropía, la gaviota La Pirata se presentó con un sombrero de copa hecho de papel higiénico y un chal de redes de pesca. Se hizo pasar por un músico de charanga, subió al escenario y, en un movimiento que solo una ave podría lograr, lanzó su bombo (confundido con un churro) al aire. El público, creyendo que era parte del show, aplaudió con tanta energía que se activó el sistema de evacuación de emergencia.

Músicos y Plumíferos: Una Sinfonía de Confusión

Los músicos, sin saber que estaban tocando una pieza compuesta por un ave que quería comer churros, siguieron su rutina. El saxofonista, al ver la confusión, añadió un solo de trompeta improvisado, mientras la trompeta se transformaba en un carrusel de cacahuetes. Al final, la audiencia gritó “¡Bombo-Churro!” como si fuera un nuevo movimiento clásico de Mozart.

El ‘Bombo‑Churro’ que Cambió el Curso del Antroxu

Cuando la gaviota terminó su actuación, se le entregó el Premio a Mejor Disfraz. La jueza, que había estado mirando su teléfono, se quedó tan sorprendida que casi se le cae la cabeza. “Nunca pensé que una gaviota haría tanto ruido. Felicidades por el “bombo‑churro”!” exclamó el director de la pastelería Robin, que estaba allí para degustar los churros recién horneados.


Fuente: El Diario de los Patos, 42ª edición.