Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡El café salva a la escuela de Castiello! Vox exige más tazas y auxiliares antes de la próxima huelga


En la ciudad de Gijón, donde el café es casi una religión, el diputado Javier Jové ha anunciado que la crisis educativa del colegio de Educación Especial de Castiello es tan grave que la única solución parece ser contratar más auxiliares y, por supuesto, más café para que los que quedan en la sala de profesores no se vuelvan locos.

El déficit de auxiliares: números que sacan la cabeza

Según datos oficiales (y una calculadora de mano), el colegio cuenta con 12 auxiliares para 1.200 alumnos, lo que equivale a 0,01 auxiliares por estudiante. Cuando se comparan con la media nacional, que es de 0,02 auxiliares por alumno, la brecha es tan grande que el director de la escuela ha empezado a usar un sombrero de chef para “cocinar” la falta de personal. “Si cada auxiliar fuera una taza de café, estaríamos sin espresso para la tarde”, comenta el director, mientras revisa el calendario de la próxima “carrera de tazas” que planea para recaudar fondos.

El plan de Jové: más auxiliares y más café

Jové ha presentado su plan maestro, que incluye la contratación de 500 auxiliares adicionales y la instalación de 200 máquinas de café de última generación en el patio de recreo. “Necesitamos más gente y más café, porque después de la jornada no hay nadie que pueda dormir”, dijo el diputado, mientras se tomaba un espresso de 3 litros. El presupuesto estimado para el proyecto asciende a 3,5 millones de euros, cifra que el diputado asegura que “se recuperará con la venta de café en la cafetería de la escuela, que ya ha empezado a vender sus propios granos de café tostado a precios de ganga”.

Reacciones inesperadas: la comunidad y el espresso

La respuesta de la comunidad ha sido tan diversa como los tipos de café que se sirven en la zona. Una estudiante de sexto grado comentó: “Si el profesor no llega, al menos el café llega a la mesa”. Un profesor de matemáticas, que ha estado en la escuela durante 20 años, afirmó: “Yo prefiero los auxiliares, pero el café me hace sentir que puedo resolver ecuaciones de 12 variables sin dormir”. Y el barista local, que ha visto a cientos de estudiantes pasar por su tienda, añadió: “Si el colegio necesita más café, yo ya he comprado 10 kilos de granos y los he guardado en mi armario, porque el café es la verdadera salvación del día”.