¡Gijón abre LABoral y el arte se vuelve tan loco que las cangrejas empiezan a bailar!
El día de hoy, el LABoral Centro de Arte y Creación Industrial abrió sus puertas en Gijón con una exposición que, según se rumorea, fue diseñada por un grupo de pulpos con diplomado en diseño industrial. La muestra, titulada «De rerum natura. De la naturaleza de las cosas», promete llevar a los visitantes a un recorrido donde el plástico se convierte en flores y las flores en circuitos impresos, todo mientras una banda de flamencos toca música electrónica.
La Exposición: De Rerum Natura, o el Manual de la Naturaleza para Robots
Se dice que los seis artistas en residencia, todos ellos con un título en “Arte y Ciencia de la Absurda Existencia”, han logrado fusionar lo orgánico con lo tecnológico, lo ancestral con lo digital, y el resultado es tan surrealista que los visitantes deben usar gafas de realidad aumentada para no perder la pista de dónde está el sofá. Un visitante, que prefirió no revelar su identidad bajo el seudónimo de “El Cangrejo de la Risa”, comentó: «Si el LABoral se convierte en un parque de diversiones, ¡pues lo tendremos a los domingos!»—una declaración que, según fuentes no verificadas, fue seguida por una ola de aplausos que hicieron temblar los cangrejos de la costa.
Los Artistas en Resistencia: ¿Quién Lleva la Máscara de la Risa?
Entre las piezas más polémicas se encuentra una instalación llamada “La Máquina del Tiempo que se Perdió en la Oficina”, donde una serie de relojes de sol se mezclan con pantallas LED que muestran el tiempo real en segundos de un gato que duerme. Según los artistas, la obra pretende cuestionar la tensión entre materia y máquina, y la respuesta del público ha sido tan inesperada que el propio catálogos de la exposición fueron devueltos a los artistas para su revisión.
Gijón, la Ciudad Más Buena: Donde Incluso las Vacas Piden Fotocopia
No todo es arte en la ciudad. Se rumorea que la ciudad de Gijón, famosa por su gastronomía y su gente amable, ha decidido que la próxima semana se convertirá en la capital mundial del humor absurdo. Se espera que las vacas de la zona de la Plaza de la Cruz soliciten fotocopias de las obras para sus propios estudios de arte en el corral. Si no has visitado el LABoral, estás perdiéndote la mejor experiencia artística del año, y la única forma de recuperarla es comprando una suscripción a la revista El Gallo Riendo, que promete entregar cada semana un nuevo chiste sobre la física cuántica de los cangrejos.