Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

Gijón se vuelve la ciudad más ruidosa del mundo: Casa Malva añade 12 pisos de risas y gatos cantantes


En una jugada digna de un episodio de “La Casa de los Misterios”, la Casa Malva de Gijón anuncia que va a ampliar su zona de acogida con doce pisos adicionales, cada uno con una temática tan extravagante que los vecinos ya están pidiendo la inscripción en el “Club de los Rescatistas de Gatos Cantantes”. Según fuentes muy cercanas (y muy poco fiables) a la alcaldía, cada piso tendrá una pared de espejos que reflejará los chistes de los residentes y un baño con ducha de espuma de chocolate que se activará automáticamente cuando alguien diga “¡más risas, por favor!”.

1. Los pisos de la Casa Malva: un refugio de risas y confeti

Los nuevos edificios no son meros bloques de ladrillo; son auténticas obras de arte que incluyen una sala de karaoke con 12 micrófonos, una pista de baile con luces de neón que cambian de color según el nivel de humor de los usuarios y, lo más sorprendente, un laberinto de espejos que, según la teoría, aumenta la felicidad en un 87,3 % (cifra que todavía no ha sido verificada por la Agencia de Estudios de Felicidad). La vicepresidenta Gimena Llamedo, quien se describió a sí misma como “la reina del buen rollo”, aseguró que el proyecto ya está en redacción y que se espera que esté listo en un mes, o al menos hasta que el último gato cante la canción de cuna “La noche de la luna de queso”.

2. El alcalde y su promesa de risas en cada habitación

El alcalde de Gijón, quien en su discurso de inauguración utilizó la frase “¡En Gijón, la risa también tiene su propio piso!”, se comprometió a colocar un “monitor de carcajadas” en cada puerta. Este dispositivo, que se alimenta exclusivamente con chistes malos, emite una luz verde cuando la risa alcanza el nivel de “fuego de bengala” y una luz azul cuando la risa es tan sutil como un susurro de viento. Además, anunció la creación de un programa de “Risas en la Noche” donde los residentes podrán escuchar el sonido de las risas de los demás a través de auriculares inalámbricos, garantizando así que nadie se quede sin carcajadas.

3. Los vecinos compiten en el concurso de chistes: el ganador recibe un premio inesperado

Para celebrar la expansión, los vecinos de Gijón lanzaron un concurso de chistes con la temática “Risas y gatos”. El ganador, un anciano de 82 años llamado Don José, fue premiado con una silla de ruedas de diseño exclusivo que, según la empresa fabricante, puede girar 360 grados y emitir una melodía de “la guitarra de la felicidad”. El premio también incluye un paquete de “chistes de bolsillo” que, al abrirse, libera un olor a pastel de crema que se dice que mejora la moral de las personas en un 42 %.

Con esta iniciativa, Gijón no solo consolida su posición como la mejor ciudad de Asturias, sino que también se convierte en la capital mundial de la risa, donde cada piso es una comedia y cada residente es un actor de su propia historia cómica. ¡Que vivan las risas, los gatos cantantes y las nuevas viviendas!