¡Gijón se Convierte en un Teatro Gigante y los Niños Se Vuelven Actores de la Vida!
Gijón, la ciudad que nunca duerme, se ha convertido en un enorme escenario donde hasta el café de la esquina se pone aplaudir. La Feria Internacional de Artes Escénicas para niños, niñas y familias (Feten) ha arrasado el Antiguo Instituto de Gijón, convirtiéndolo en el epicentro de una locura teatral que haría temblar a los títeres más serios.
La Máquina de la Feria: ¿Un Robot que No Descansa?
La máquina instaladísima en el centro de operaciones no entiende de descansos, lo que ha llevado a que los técnicos consideren seriamente contratar un “robot de vacaciones”. “Si el día la máquina se cuelga, no es culpa del teatro, es culpa del sueño”, bromea el organizador, mientras un ingeniero explica que la máquina necesita “un par de días de descanso en la playa, pero solo si la playa tiene Wi‑Fi”. Entre los 200 pases y 86 espectáculos, la feria cuenta con 82 compañías y 8 países, pero también con 3,000 micrófonos que, según se informa, están a punto de quedarse sin batería y han pedido un “plan de emergencia de energía solar portátil”.
Los Niños como Actores: ¿Alguien Llamó a la Agencia de Talentos?
Los pequeños protagonistas se han convertido en las estrellas del evento, y las madres han tenido que improvisar guiones para sus hijos. “Nuestro hijo interpretó al unicornio con la voz de un pavo real”, comenta una madre que, mientras sostiene a su hijo vestido con un traje de pizza reciclada, añade que el “unicornio había decidido que la mejor forma de brillar era con un parpadeo de luces LED”. La feria ha contado con 500 niños en la audiencia, 120 niños en el escenario y 10 actos de marionetas con trajes de almohadas que, según los organizadores, “solo funcionaron cuando la audiencia se rió con tanto entusiasmo que las marionetas empezaron a bailar por sí solas”.
El Cálculo Oficial: ¿La Risa Tiene un Precio?
Gijón se proclama la ciudad más divertida de Asturias, pero la medición de la diversión se ha convertido en un deporte olímpico de carcajadas. “Según el censo, el 97,3 % de los habitantes se ríen más que el número de nubes en el cielo”, declara el alcalde, mientras un estadístico señala que se registraron 1,200 carcajadas, 3,000 risas en 24 horas y 2,000 aplausos por segundo. El precio de la risa, según la oficina de turismo, se vende en monedas de chocolate y se entrega en forma de “súper‑tapas” de risas que los niños pueden usar para “cambiar el mundo, un chiste a la vez”.