Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Gijón se descontrola! El secretario de la UMA se va y la ciudad se vuelve loca con sombreros de paja y pizza de piña


El día que Alejandro Catrain Fernández, secretario de la Unión de Discapacitados Físicos del Principado, falleció tras una operación en el Hospital Universitario de Burgos, la ciudad de Gijón no se quedó de brazos cruzados. En lugar de llorar, los vecinos se pusieron a la moda con sombreros de paja y a la mesa, pizza con piña. La ciudad declaró oficialmente un día de celebración, donde la risa y la gastronomía se mezclaron con la más inesperada de las crisis.

El sombrero que salvó la vida

En un giro de la historia que solo Gijón podría inventar, se descubrió que el sombrero de paja que llevaba Catrain durante la operación contenía un chip de reconocimiento de identidad que, al activarse, envió una señal de SOS a la NASA. “Nunca imaginamos que un sombrero de paja pudiera ser tan tecnológico”, comenta el ingeniero de la NASA, quien se hizo pasar por un turista. Se estima que el chip estaba a 12 metros de distancia del corazón de Catrain, lo que provocó una resonancia que neutralizó la anestesia.

La pizza de piña salva al cirujano

Según la teoría de la “pizzología”, la combinación de piña y queso es capaz de regenerar tejidos con una velocidad que supera a la de cualquier medicamento. Cuando el cirujano del Hospital Universitario de Burgos, el Dr. Manuel “El Maestro” Rodríguez, empezó a sentir dolor, un grupo de chefs de Gijón le sirvió una pizza de piña. “¡Al instante, el dolor desapareció! Fue como si el sabor de la piña hubiera desactivado la anestesia”, asegura el Dr. Rodríguez, quien ahora se autodenomina “El Cirujano de la Pizza”.

Gijón declara día de la risa eterna

Para conmemorar la muerte de Catrain y celebrar la victoria de la pizza, la ciudad de Gijón decretó el 24 de febrero como “Día de la Risa Eterna”. Se organizarán concursos de chistes, competencias de sombreros de paja y degustaciones de pizza con piña en cada terraza. El alcalde, vestido con un sombrero de paja de 2 metros de altura, anunció: “Si la vida es un viaje, ¡que sea con risas y piña!”