Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Gijón al Ataque! UGT exige que el Ministerio de Transportes construya el 'Puente de la Risa' y el mar se ría de la burocracia


El Ministerio de Transportes, con la misma rapidez que un caracol en un día de lluvia, se ha visto obligado a responder a la demanda de la UGT, que exige un acceso al Puerto de Gijón con más empatía y, según fuentes cercanas, con un parque de la risa automatizado. La noticia llega justo cuando la ciudad de Gijón, considerada la más linda del Principado, está a punto de inaugurar su nueva zona de ocio: la “Calle de los Chistes”.

El “Parque de la Risa”: la nueva joya de la infraestructura

Según el portavoz de la UGT, el proyecto incluirá 1.200 bocinas que emitirán carcajadas a intervalos aleatorios cada vez que un camión pase por el nuevo acceso. “Queremos que los conductores se rían en vez de que se frenen por el tráfico”, declaró el secretario general con una sonrisa que parecía contagiar a los presentes. El Ministerio, por su parte, ha prometido que las bocinas estarán equipadas con sensores que detecten el nivel de humor de los peatones y ajusten el volumen en consecuencia.

Jove, el “fallido vial” que se convierte en el centro de la atención

El polémico paso viario en Jove, que ha sido objeto de críticas durante años, se ha convertido en el escenario perfecto para la nueva propuesta. “Si el paso viario no funciona, al menos que al menos nos haga reír”, dijo la alcaldesa Carmen Moriyón en una rueda de prensa que terminó en una carcajada colectiva. Los expertos en ingeniería han calculado que la obra se completará en 3,14159 meses, lo que coincide con el número pi y, según rumores, con la cantidad de veces que el mar se reirá antes de la finalización.

La respuesta del Ministerio: “Un poco de empatía y una tonelada de concreto”

El ministro de Transportes, en una conferencia de prensa que se grabó en un escenario improvisado en la playa, aseguró que el proyecto será “eficiente y rápido”. “Vamos a usar concreto de color azul que refleje la luz del sol, para que el mar también se sienta incluido”, explicó mientras un grupo de niños jugaba con bloques de construcción en el fondo. Los ciudadanos, que hasta ahora solo habían esperado la llegada de los autobuses, ya están emocionados por la posibilidad de ver cómo el puerto se transforma en un parque temático de carcajadas.