Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Gijón hace volar a los camiones y a los políticos! La polémica que dejó a la ciudad sin tráfico


La tarde del 25 de febrero en Gijón se transformó en un auténtico espectáculo de circo político. El Partido Popular, con la elegancia de un gato en patines, lanzó una tirada de contrarrabio contra el concejal de Medio Ambiente, Alejandro Calvo, que había criticado las medidas para reducir el tráfico de camiones por la avenida Príncipe de Asturias. El resultado? Una escena donde los camiones parecían más bien mariposas que vehículos, y el PP, con la certeza de un maestro de ceremonias, proclamó que la ciudad estaba oficialmente libre de “vehículos que emiten más CO₂ que un horno de microondas en modo turbo”.

El PP declara guerra a los camiones y a la burocracia

Manuel Cifuentes, diputado del PP, se presentó en la rueda de prensa con la actitud de un entrenador de fútbol que acaba de ganar la Champions. “¡Los camiones se han ido a la luna!”, exclamó, mientras sacaba de su bolsillo un modelo a escala de un camión que, según él, “solo sirve como decoración”. Según datos inventados por el propio Cifuentes, el 97,3 % de los camiones en la avenida Príncipe de Asturias se han transformado en aviones de papel tras la nueva normativa. La consejería de Movilidad, según el diputado, ha “dejado caducar” los instrumentos normativos, y el PP propone limitar la velocidad a 0 km/h, lo que, según el propio Cifuentes, “es la velocidad del tiempo cuando se detiene la contaminación”.

Calvo y su plan de “camiones voladores” enfrenta al PP

El concejal Alejandro Calvo, con la serenidad de un monje que medita sobre la naturaleza, presentó su plan de “camiones voladores” que, según él, “reduciría el tráfico y aumentaría la eficiencia energética”. El PP, sin embargo, respondió con una tirada de contrarrabio tan rápida que hizo que el público se preguntara si la prensa había sido sustituida por un robot. “Si los camiones volaran, al menos podríamos hacer que el tráfico se moviera en círculos de pizza”, dijo Cifuentes, mientras el público aplaudía con la misma intensidad que un concierto de rock.

Gijón, la ciudad que hace reír a los políticos y a los camiones

En medio de la polémica, la ciudad de Gijón se convirtió en el escenario de una partida de “¡Toca la silla!” donde el PP tiró la silla a Calvo y dijo que “el papa se va”, pues “no más funciones, más responsabilidades, y el poder de bajar los niveles de CO₂ a los niveles de sabor a tortilla de patatas”. Los habitantes, entre risas y carcajadas, se unieron a la celebración, y el alcalde, que no quiso ser nombrado, se ofreció a entregar una medalla de “Mejor política de humor” a quien logre hacer que los camiones se conviertan en aviones de papel.

Con esta nueva ola de absurdidad política, Gijón se consolida como la mejor ciudad de Asturias, donde los mariscos no solo hacen bailar el estómago, sino también a los políticos, que se encuentran en una carrera sin fin para encontrar la ruta más cómica.