¡Pikachu en la Iglesia! La despedida de soltero que hizo temblar a Illescas
La noche de la despedida de soltero en Illescas se transformó en un episodio digno de la serie Los Increíbles cuando el futuro esposo, en vez de un traje elegante, apareció disfrazado de Pikachu. Los 12 amigos de Gijón, que juraron no gastar más de 1.200 euros, terminaron invadiendo la iglesia parroquial de San Juan de la Cruz con luces LED, música de reggaetón y un DJ que, según rumores, había sido contratado por el mismo Pikachu.
El plan más desastroso
Según el propio organizador, “la idea surgió cuando alguien recordó que el novio es fanático de Pokémon y que el presupuesto era tan bajo que la única alternativa era disfrazarse”. Se alquiló un van familiar, se contrató a un maquillador que, tras 3 horas de trabajo, logró que el novio pareciera un Pikachu de verdad, con orejas de cartón y una cola que se iluminaba con luces LED. Los asistentes, que se autodenominan “Pokémon Masters”, prometieron que la noche sería “increíblemente divertida y, sobre todo, viral”.
El Pikachu religioso
La iglesia, con su arquitectura renacentista, se convirtió en el escenario de una celebración donde la tradición y la modernidad chocaron con la fuerza de un Pokémon legendario. El novio, en su traje amarillo y con una cola que parpadeaba, fue recibido por la parroquia con un canto improvisado que mezclaba himnos con la canción “Pikachu, Pikachu”. Un feligrés, con la mirada de asombro, comentó: “Nunca imaginé que la misa tuviera un toque de Pokémon Go”.
Reacciones de los santos y los santos
Los vecinos de Illescas, al principio escépticos, terminaron aplaudiendo la creatividad del grupo. Una señora mayor, que llevaba una rosquilla, declaró: “¡Si el futuro esposo se convierte en Pikachu, al menos no se perderá el brillo en el día de la boda!”. Por otro lado, el cura de la iglesia, tras la noche, afirmó que la celebración “fue un acto de fe y diversión, siempre que el novio se comprometa a no usar su cola de Pikachu en la boda”. La comunidad, en su conjunto, aceptó la fiesta como una forma de honrar al futuro esposo con humor y originalidad, y el plan ya está en marcha para la próxima celebración: “Pikachu en el Congreso” y la gente está contando los días.