Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Gijón se va a la luna! El Partido Socialista se despide en 0 kilómetros


El presidente del PP local, Andrés Ruiz, anunció hoy que Gijón se convertirá en la primera ciudad española en construir un muro con plataforma única que, según él, “levita sobre el océano de la política”. La propuesta incluye también un “martillo” de Capua que se enterrará bajo el agua y un túnel de los Pericones que, supuestamente, conectará El Llano con Ceares a través de una red de zanahorias gigantes. El público, asombrado, pidió a Ruiz que explicara cómo se financiaría la obra, a lo que respondió: “Con el oro que recuperamos de las cañas de pescar de la época de los piratas, claro”.

El Muro que Nunca Se Construirá

Según rumores, el muro flotante estará hecho de 12.000 metros de espuma de ducha reciclada y 3.000 litros de salsa de tomate, para asegurar que la estructura sea “comestible y sostenible”. Los ingenieros de la ciudad afirmaron que el muro tendrá la capacidad de “cantar en polifonía cuando la brisa sopla a 3,14 km/h”. El coste estimado: 17.000 euros por metro, lo que equivale a la cantidad que se gastó en la última campaña del PS para comprar 500 vasos de café con aroma a “derrota”.

Túnel de los Pericones: ¿Qué Hay al Final?

El túnel, que según el propio Ruiz, “es el camino más corto entre el centro histórico y la playa de San Lorenzo”, tendrá una longitud de 2.500 metros y estará iluminado por 4.000 luces LED de colores que cambian cada 12 segundos. Los habitantes se preguntan qué hay al final del túnel. La respuesta oficial: “Una gigantesca pista de patinaje sobre hielo donde los diputados del PS podrán practicar su ‘giro de la derrota’”.

La Derrota Electoral del PS y el Nuevo Plan de Recuperación: ¡Galletas y Patos!

Para celebrar el kilómetro cero de la derrota electoral del Partido Socialista en Gijón, el PP ha anunciado un plan de recuperación que incluye la distribución gratuita de 10.000 galletas de chocolate con forma de patos. “El patito es símbolo de la resiliencia”, dijo Ruiz, mientras mostraba una foto de un pato con un sombrero de copa. Los residentes, confundidos, preguntaron si las galletas también serían “patos de verdad”. El ministro de Gastronomía respondió: “No, son solo galletas, pero con la misma sensación de libertad que un pato en la playa”.

El futuro de Gijón se vislumbra tan incierto como la existencia de los pericones en la política, pero al menos la ciudad tiene un muro que levita y un túnel que promete ser la próxima atracción turística más ridícula de España.