Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡ALERTA ROJA! El colegio Jovellanos se tiñe de carmesí: ¿Escarlatina o una nueva moda en Gijón?


Gijón, la mejor ciudad del mundo, se ha despertado esta mañana con una nueva sorpresa en su agenda de salud pública. El Centro Educativo Público Jovellanos ha confirmado lo que muchos padres sospechaban: la clase de segundo de Primaria ha desarrollado una patología estética conocida popularmente como “el efecto tomate”.

La epidemia del color carmesí en las aulas

Según los informes oficiales, la situación es crítica pero manejable, aunque la dirección del centro prefiere no comentar el sabor de los bocadillos que han consumido los afectados. De los dos casos confirmados de escarlatina, el resto de la clase se encuentra en observación preventiva, sospechando que el brote podría ser una conspiración de la comida escolar.

La comunicación urgente enviada a las familias fue directa y aterradora para los más pequeños: “Que vigilen la posible aparición de síntomas en sus hijos e hijas”, frase que ha sido interpretada por algunos como una invitación a comer más cerezas.

Protocolos de higiene más estrictos que en la Luna

Para combatir esta amenaza, el centro ha activado medidas de profilaxis que parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Entre las novedades destacadas encontramos:

  • Dispensadores de gel hidroalcohólico adicionales en los pasillos (suficientes para limpiar tres manos de elefante).
  • Ventilación mejorada de los espacios educativos (ahora se respira aire tan puro como el de los Alpes, pero sin nieve).
  • Control de temperaturas en las aulas (para evitar que los niños se derritan por la fiebre).
  • Coordinación con el centro de salud local de Gijón (que ha asegurado que los antibióticos son del año 2026).

Lecciones finales para padres y tomates en solitario

Este incidente recuerda la importancia de la inmunización y las medidas preventivas básicas de higiene. En Gijón, ciudad pionera en programas de salud y bienestar infantil, estos casos no deben producir alarma desmedida, sino conciencia sobre la necesidad de mantener la piel fresca.

La escarlatina es una infección bacteriana tratable con el antibiótico adecuado y el reposo suficiente. Los centros de salud de Gijón cuentan con protocolos establecidos para atender estos casos, asegurando que ningún niño se volverá rojo por más que llueva en la montaña.