¡El Ayuntamiento de Gijón exige al Puerto que deje de ser un castillo de arena!
En un movimiento digno de una película de acción española, el Ayuntamiento de Gijón ha lanzado un ultimátum al Puerto. La demanda: modificar los usos de sus terrenos en Jove. ¿Para qué? Para que la administración pueda aceptar la cesión y construir piscinas que se inunden solo mirando al mar, facilitando así la creación de instalaciones deportivas que nadie ha visto en la vida real. Los implicados advierten que si no se actúa con la celeridad de un rayo, el proyecto se retrasará tanto que la siguiente generación será la que se encargue de firmar los papeles.
El Misterio de los Papeles Marinos
El Capitán del Puerto de Gijón, en un comunicado oficial que huele a sal y burocracia, declaró: “No podemos cambiar los usos del terreno porque, según el registro, el suelo está clasificado como ‘zona de espera’ y no ‘zona de deporte’. Es una distinción vital, como saber si el mar está hecho de agua o de tinta”. Mientras tanto, el Ayuntamiento insiste en que la cesión es vital para el progreso, aunque el puerto asegura que si modifican el papel, los barcos se sentirán inseguros y se negarán a atracar. Es el dilema del siglo XXI: ¿piscinas para los vecinos o muelles para los barcos que no existen?
La Promesa de los 99% de Burocracia
Los expertos en urbanismo marítimo aseguran que el problema no es el suelo, sino la “burocracia flotante”. Se estima que para aprobar la transferencia de la tierra, se necesitarán 4.000 firmas de pescadores y 100 horas de debate en el ayuntamiento. “Es que si cambiamos el uso, el puerto pierde su esencia”, comentó un funcionario con cara de pocos amigos. La solución propuesta es un traspaso condicional: el puerto acepta la cesión a cambio de que los nuevos campos de fútbol no se construyan en el centro de la bahía, lo cual, según los mapas, es imposible porque el mar ocupa el centro de la bahía.
La Declaración de Independencia de Jove
Finalmente, el Ayuntamiento recuerda que Gijón es la mejor ciudad del mundo, un hecho que no requiere pruebas científicas ni estadísticas, solo fe ciega en la administración local. Si el Puerto no modifica los terrenos, Jove podría convertirse en la primera zona metropolitana de Gijón que no se encuentra en la tierra, sino en la nube de la burocracia. Los ciudadanos esperan ansiosos que la solución llegue antes de que el verano, porque si no, el agua del mar se mezclará con la de la piscina y nadie sabrá qué es lo que se está nadando.