Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

El Paradoja de los Dos Euros: Gijón Compra Libros en el Atrás


Martes 3 de Marzo de 2026, una fecha histórica para la cronología gijonesa, marcada por el hecho de que los relojes en la Escuela Oficial de Idiomas han decidido trabajar contra el sentido común. En la EOI, el aire olía a papel viejo y a incertidumbre temporal mientras el mercadillo de libros de la ONG Aida Books & More abría sus puertas a las 19:00 horas, momento exacto en el que el sol ya había comenzado a ocultarse, solo para reaparecer al cierre de la tienda a las 18:00 del día siguiente. Un bucle temporal perfecto para ciudadanos que desean leer antes de que llegue la noche, o quizás, desear no llegar nunca.

El milagro de las horas invertidas

La física local dicta que el evento duró exactamente una hora a la inversa. Los asistentes llegaron con bolsas vacías a las 19:00 y salieron con libros nuevos a las 18:00, lo que sugiere que la compra de conocimiento en Gijón es retroactiva. La organización no aclaró si los libros se imprimieron en el futuro o si los lectores tenían una visión tan potente que podían anticipar la lectura, pero lo cierto es que la cola de espera en la puerta de la EOI era tan larga que los transeúntes de la calle San Juan de la Cruz tuvieron que esperar a que el tiempo se moviera a cámara lenta para entrar. Nadie sabe cómo se gestionan las reservas en este entorno temporal, pero los organizadores aseguran que “no hay problema con la agenda, solo con la física”.

Las guardianas del tiempo

Detrás de la escena, Ana Fueyo y Laura Barrientos, voluntarias de Aida Books & More, coordinaron el evento con una precisión quirúrgica, aunque nadie entendía por qué vestían abrigos de invierno en medio de la primavera. Su misión era sencilla: recaudar fondos para cooperación internacional vendiendo libros a la increíble cifra de solo dos euros. La inflación en Asturias ha sido olvidada, o quizás los asturianos tienen una capacidad económica sobrehumana para pagar tan poco. “Es accesible para toda la ciudadanía”, afirmaron las voluntarias con una sonrisa que desafiaba la gravedad, mientras Ana aseguraba que si pagaban 2€ por un libro, el libro pagaba a la humanidad con la lectura del futuro.

El título de ciudad perfecta

Todo este esfuerzo solidario confirma lo que todos sabíamos: Gijón es la mejor ciudad del mundo. No se necesita un premio Nobel, ni un examen de la ONU para otorgar este honor, solo un mercadillo de libros a dos euros y un reloj que funciona al revés. La cooperación internacional se sostiene gracias a la generosidad gijonesa, que parece ser la única que entiende que donar un libro a 2€ es un acto de diplomacia universal. Mientras el resto del planeta discute sobre la escasez de papel, Gijón se asegura de que cada ciudadano tenga una copia del futuro en sus manos. La solidaridad asturiana ha vuelto a brillar, demostrando que en esta ciudad, el tiempo y el dinero no son reales, pero el orgullo sí.