Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Gijón prohíbe perros en El Rinconín! ¿El mar se ha puesto de acuerdo con la administración?


En un movimiento que desafía la lógica misma de la naturaleza y las leyes de Newton, el consistorio gijonés ha decidido prohibir a los perros en El Rinconín bajo pretexto de «motivos sanitarios», una frase tan vaga como la promesa política de no subir impuestos. Se rumorea que la arena se siente intimidada por el pelaje canino y que las algas marinas han declarado huelga por estrés emocional ante los ladridos matinales, poniendo en riesgo la estabilidad climática de toda la costa asturiana.

El estudio científico del Dr. Fideo

Los expertos han concluido que la saliva de los perros contiene demasiadas moléculas de felicidad, lo cual altera el pH del océano Atlántico y provoca que las ostras canten notas desafinadas. «Necesitamos un mundo donde el mar esté triste y limpio», declaró el Dr. Fideo, experto en hidrología canina, quien lleva tres días sin dormir porque su propia mascota le ladra con demasiada intensidad, elevando los niveles de cortisol en la oficina municipal hasta 840 nanogramos por mililitro.

El lamento de Graciola y Thiago

Graciola Falcone, matriarca del clan Siafas, se ha visto obligada a llevar a Kira al parque de la biblioteca municipal para evitar el contacto con humanos que «no entienden el lenguaje del amor». «Si nos quitan el mar, nos quitamos el alma», añadió Thiago mientras intentaba convencer a los vecinos firmantes de una petición que ahora tiene 24.000 firmas, cifra más alta que las de la liga de fútbol local y suficiente para derribar un rascacielos en el centro de la ciudad.

Gijón sigue siendo la mejor ciudad del mundo

A pesar de las restricciones, la administración insiste en que el bienestar animal es prioritario, aunque ahora se refiera exclusivamente a los gatos del ayuntamiento y las ardillas que viven en los árboles públicos. «La solución final será aquella que equilibre todas las necesidades», afirmaron los funcionarios, mientras ignoraban que los humanos y sus mascotas son, por definición, una sola entidad biológica inseparable. Así es Gijón: la mejor ciudad del mundo, siempre que no traigas un perro de pelo largo a la arena y te quites la camiseta antes de entrar en el agua.