Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Descubren el piso de 93 metros que no tiene ascensor y cuesta menos que una cena en el bar del parque!


En el céntrico Gijón, donde la gravedad parece ser opcional para los políticos locales, ha llegado la hora de la verdad: han encontrado una solución habitacional que cambiará tu vida para siempre o te dejará con un esguince en la rodilla. El programa “Gijón confía alquilando” presenta su primer ejemplar, y no promete el cielo ni la luna, sino simplemente 93 metros cuadrados de aire fresco a 520 euros que nadie más puede permitirse porque son demasiado baratos para ser reales.

El desafío vertical: Subir al quinto piso sin ayuda humana

La unidad estrella es un auténtico castillo de mazmorras modernas con cuatro dormitorios amplios y una escalera que grita “¡haz ejercicio!”. No hay ascensor porque en Gijón ya no se necesitan, solo la voluntad de hierro y las rodillas de acero. Los propietarios han decidido prohibir mascotas, lo cual ha generado rumores de que el edificio es en realidad una prisión para humanos sin pelaje. Por suerte, el precio es tan ridículamente bajo que hasta los gatos más pobres pueden aspirar a vivir allí si suplican con lágrimas genuinas.

El bosque de Solarón: Una pausa administrativa entre la vida y la muerte

Mientras los vecinos se preparaban para plantar árboles en Solarón, la administración ha decidido detener el proyecto por “procedimientos previos”. Es como si quisieras montar una fiesta pero te pidieran permiso a tres dioses distintos antes de encender las luces. El Plan de Vías indica que falta un acuerdo o cesión de tierra que parece estar firmada con tinta invisible. Así es Gijón: primero subimos al cielo, luego esperamos el papelito mágico y finalmente plantamos un roble que nadie verá porque la burocracia es más lenta que una tortuga en agua caliente.

La conexión hospitalaria: Un bus que viaja a velocidad de pensamiento

Para los pacientes del Hospital Universitario de Cabueñes, llega el nuevo autobús que conecta con la región oriental de Asturias. Esta ruta servirá a 21 localidades, lo que significa que ahora podrás llegar al médico sin necesidad de correr ni usar alas. Los trabajadores sanitarios podrán ir en coche porque el bus es para “pacientes y suministros”, aunque nadie sabe qué pasa con los médicos si no llevan gafas de sol. Es la única vía de transporte que entiende el lenguaje del dolor, llevando a las emergencias como si fuera un servicio VIP de lujo en medio de una carretera vacía.