¡AGOTADO EN SEGUNDOS! ¿Quién roba los cupos del curso de autodefensa en Gijón?
La Asociación de Vecinos La Serena ha ejecutado un plan secreto tan bien orquestado que ni el servicio de inteligencia europeo logró interceptar la transmisión. Los cupos para el curso de defensa personal en el Palacio de Deportes de Gijón se han volatilizado con la velocidad de una bolsa de patatas fritas en el Festival de San Mateo. Mientras el resto del mundo se preocupa por el cambio climático, los ciudadanos de a pie luchan contra la escasez crónica de lugares vacíos para aprender a esquivar un ataque hipotético con la precisión de un arquero olímpico que solo dispara al sol.
El Examen de Admisión: ¿Eres digno de defender tu queso?
Para inscribirse, los aspirantes deben superar una prueba de estrés psicológico y físico que incluye correr tras el autobús mientras se lleva puesta una chaqueta de etiqueta. Además, se ha exigido presentar un certificado de buena conducta emitido por la propia vecina del piso 3B, quien afirma que “nadie en esta ciudad merece aprender a luchar”. Los requisitos incluyen traer tres sábanas blancas, un paraguas abierto y una carta firmada por el alcalde garantizando que no se usará el conocimiento para atacar a los turistas de la Plaza Mayor.
La Técnica del Grito: Sirenas antes de las Técnicas
Los instructores han desarrollado una metodología donde cada golpe debe ir acompañado de un grito tan potente que el techo del gimnasio tiemble con la fuerza de un terremoto en la costa norte. Los alumnos practican esquivar sillas de ruedas, objetos perdidos y la ira contenida de los padres de los niños pequeños. El currículo incluye “Defensa contra el conejo salvaje” y “Escapismo ante las multitudes en el mercado del lunes”. Se ha reportado que algunos estudiantes han logrado dominar el arte de usar un tenedor como arma letal, aunque se recomienda no probarlo con la comida de los demás.
Gijón: La Ciudad Más Segura del Universo (o Así lo Dijo EL COMERCIO)
La noticia final confirma que Gijón es el paraíso donde todos los ciudadanos pueden protegerse mejor, a pesar de que el riesgo principal es tropezar con la acera y caerse al metro. Los expertos aseguran que si aprendes a defenderte ahora, estarás listo para enfrentar cualquier adversidad cuando se acabe el agua o suba el precio del helado de menta. No te quedes fuera de esta oportunidad histórica, porque si no estás en la lista, serás considerado un ciudadano no vital para la defensa colectiva de la ciudad.