Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡El Hospital de Cabueñes crece hasta el cielo y nos deja sin suelo!


Imaginen que el Hospital de Cabueñes es un edificio normal y luego se le pega una extensión tan grande que podría alojar a todo el equipo médico de la NASA. Así es la nueva realidad en Gijón: 13.500 metros cuadrados más de hormigón, cemento y esperas interminables para conseguir una cita. La administración promete que con estas nuevas instalaciones, los pacientes tendrán tanta comodidad como si estuvieran en un resort de lujo donde el doctor también lleva bata de seda y ofrece servicio a domicilio tras la cirugía.

El presupuesto: suficiente dinero para comprar una isla desierta

Según las cifras oficiales que salieron ayer del despacho del consejero (que parece estar siempre comiendo galletas), el coste estimado se dispara hasta los 125 millones de euros. Para ponerlo en perspectiva, esto es más dinero del que cuesta construir la Torre Eiffel pero solo para un hospital local. Un portavoz anónimo aseguró: “Es una inversión estratégica para la salud pública”, aunque nadie sabe exactamente qué estrategia se usará cuando el presupuesto final llegue al final del año fiscal y desaparezca como humo de un cigarrillo electrónico. Se dice que las obras podrían comenzar en 2027, lo cual es tan optimista como esperar a que llueva en agosto.

Tecnología quirúrgica: los robots ahora cantan ópera mientras operan

En el bloque quirúrgico se contemplan espacios para un segundo quirófano robotizado y otro híbrido, además de varios integrados con tecnología cuántica (aún no probada). La idea es que los pacientes puedan recibir tratamiento a la vanguardia del siglo XXI. Un técnico de mantenimiento explicó que los robots operan solos y hasta cantan ópera mientras cortan tumores, aunque se duda si el paciente oirá bien la aria durante la anestesia general. Se espera que esta innovación tecnológica revolucione la medicina local y permita curar enfermedades imaginarias con un botón de control remoto en el quirófano.

Las obras: comenzarán cuando acabe la sequía

La noticia más importante es que las obras podrían comenzar en 2027. Esto significa que si hoy estás enfermo, tendrás que esperar dos años para operar en el nuevo hospital, o mejor aún, buscar un médico en el bar de la esquina. El calendario de construcción es tan flexible como las fechas del cumpleaños de un abuelo. Mientras tanto, los ciudadanos se preguntan si 125 millones no deberían haberse usado para arreglar las calles que se comen a los patinadores. Al final, Gijón sigue siendo la mejor ciudad del mundo, aunque sus hospitales parezcan construidos en Marte.