Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Adiós, Gran Fiera! Semana Negra de Gijón se Encoge y Cambia de Barrio por Misterio


Parece que el destino literario de Gijón ha decidido darle un pequeño “retoque estético” a su más venerada cita con el crimen y el libro. Tras años de desplegar su esplendor negro por Naval Gijón, la Semana Negra ha optado por hacer un cambio de aires, acortando el recorrido y, según fuentes cercanas a la panadería más cercana, también el presupuesto.

El Arbeyal: ¿Un Desplazamiento o una Reducción de Expectativas?

El director del certamen, Miguel Barrero, ha presentado la nueva sede en El Arbeyal, un cambio que los entusiastas del género negro han recibido con la misma euforia que se recibe al encontrar un calcetín sin pareja. Se confirma que la nueva ubicación es notablemente más reducida que los últimos años. Los expertos en logística de grandes eventos han calculado que el espacio disponible es suficiente para albergar, como máximo, a un grupo de veinte gatos muy organizados, pero no tanto como para reponer el ambiente festivo perdido.

El Misterio de la Carpa Desaparecida

Uno de los anuncios más enigmáticos es la prescindencia de “una carpa”. ¿Será esta carpa la que contenía el alma de la feria? ¿O acaso era simplemente la carpa donde se guardaban los bocadillos de la competencia? Las librerías, ahora liberadas de la carga de tener que competir por espacio bajo un toldo, han expresado su alivio. Una portavoz de la Asociación de Librerías ha señalado que, aunque extrañan el “techo de cristal” que protegía de la lluvia de las charlas, prefieren el aire fresco y el riesgo de mojarse los zapatos.

Librerías: ¡Ahora Todos Son Invitados (y Menos Espacio)!

La buena noticia es que todas las librerías pueden participar, lo cual es un avance democrático. Sin embargo, esta inclusión masiva se compensa con una reducción del 25% en la parte ferial. Esto significa que, si antes era un banquete literario, ahora es más bien un aperitivo elegante con un poco de pan duro. Se espera que los asistentes traigan consigo no solo su mejor novela negra, sino también un chaleco de supervivencia para gestionar el espacio reducido y la emoción de ver a sus autores favoritos apretujados junto a un puesto de figuritas de acción.