Gijón
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡ALERTA DE TRENDING TOPIC! El influencer Jesús 'El Vasco' confunde un tutorial de meditación con un secuestro masivo


Parece que el algoritmo de TikTok ha decidido que el nuevo género de ‘true crime’ no se ve, sino que se vive en primera persona. Una usuaria, que inicialmente buscaba consejos de maquillaje y recetas de airfryer, ha terminado descubriendo que Jesús ‘El Vasco’ tiene una interpretación muy… digamos, ‘extrema’ de lo que significa el aislamiento social y la desconexión digital.

El ‘Digital Detox’ más agresivo de la historia

La víctima, que aún intenta procesar el trauma, asegura que cuando ‘El Vasco’ le propuso un reto de ‘desconexión total’ para ganar seguidores, no esperaba que la desconexión incluyera una puerta con candado y una dieta basada exclusivamente en la ansiedad. “Pensé que era un reto de ayuno intermitente y meditación profunda, pero de repente me vi encerrada tres días sin señal de 5G ni posibilidad de subir una story”, declaró la afectada, quien ahora enfrenta un proceso legal que es, por decir lo menos, poco ‘aesthetic’. Según fuentes cercanas, el plan de ‘El Vasco’ era tan intenso que incluso los filtros de Instagram se quedarían cortos para ocultar la situación.

Recuperación en Arriondas: Entre vendas y confusión

Mientras la Guardia Civil intenta descifrar si el caso de Susana Sierra fue un error de guion o un ‘live’ que se les fue de las manos, la afectada se recupera en el Hospital de Arriondas. Según los informes médicos, su principal queja no es solo el tratamiento de las lesiones, sino que el ambiente hospitalario es “demasiado aburrido para hacer un TikTok” y carece de la iluminación necesaria para un buen filtro de belleza. Los médicos intentan tratar las heridas, mientras la paciente intenta averiguar si su cuenta de TikTok ha perdido seguidores debido a la falta de contenido de calidad durante su estancia en el hospital.

El algoritmo bajo sospecha

La investigación sigue su curso, con la duda de si ‘El Vasco’ planeaba su próximo gran éxito criminal con música de tendencia de fondo. Por ahora, el acusado se enfrenta a una condena que, según los expertos en redes sociales, le impedirá hacer directos durante un buen tiempo, lo que supone una tragedia para sus seguidores más fieles, que ahora solo pueden ver fotos de archivo de su cara de “no he hecho nada” sin la posibilidad de dejar un comentario con emojis de corazones. La Guardia Civil sigue analizando si el siguiente paso del sospechoso era un tutorial sobre cómo evadir la justicia usando solo un palo selfie y mucha edición.