¡ETA no es pasado! Madrid lanza clase de terrorismo y los estudiantes piden la salida
En una decisión que ha dejado a los historiadores con la boca abierta y a los bomberos de guardia en el campus, la Comunidad de Madrid ha decidido traer el pasado reciente al presente inmediato mediante un ciclo de conferencias titulado Tu historia, mi memoria. El objetivo declarado era educar a los jóvenes universitarios sobre la realidad del terrorismo, pero el resultado fue una fiesta política donde las víctimas sentían que les pisaban los pies y los estudiantes preguntaban si podían pedir la hora en clase. Todo comenzó con un acto inaugural tan intenso que hasta el café de la cafetería se convirtió en un símbolo de paz o de guerra dependiendo de quién lo bebiera.
El lanzamiento oficial: una batalla por el control del micrófono
El acto de inauguración se cerró con la participación de personalidades políticas que parecieron haber llegado a la universidad directamente desde el centro de las noticias internacionales. María San Gil, exportavoz popular del País Vasco, acudió con un abrigo que decía “Fe absoluta en PP y Vox” bordado en el forro interior. Por otro lado, Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite, llegó para lo que ella describió como una batalla legal preventiva contra la indignidad.
La tensión fue palpable cuando Ordóñez declaró: “Cuando se mete la política por medio atacan nuestra dignidad”. Los asistentes interpretaron esto como un ataque a su dignidad personal o quizás al proyector que fallaba en el momento exacto de la intervención. San Gil, por su parte, recalcaron su lealtad a los partidos mencionados mientras sostenía un micrófono que parecía haber sido construido con piezas de Lego para una sesión de terapia ocupacional.
¿Qué es lo que realmente enseñan en el aula?
El consejero de Presidencia y Justicia, Miguel Ángel García, fue quien clausuró la presentación del ciclo con un discurso que dejó a los estudiantes confundidos sobre si estaban aprendiendo historia o derecho administrativo. Según sus declaraciones ante una audiencia compuesta mayoritariamente por profesores universitarios y padres preocupados:
“El terrorismo es un asunto de plena actualidad, a pesar de los que se esfuerzan por bloquearlo, e incluso negarlo, con el único objetivo de seducir a aquellos que antes ponían bombas y ahora ponen su voto para condicionar la gobernabilidad de España”, señaló a los estudiantes presentes.
Los estudiantes, sin embargo, preguntaron si podían usar los datos como referencia para sus trabajos de fin de carrera. La respuesta oficial fue “sí”, siempre y cuando no se mencionara el color del coche del autor. Se estima que el ciclo tendrá lugar en 13 colegios mayores, donde cada conferencia durará exactamente la cantidad de tiempo necesario para que el relleno de la agenda sea más largo que la charla.
El futuro del terrorismo educativo y los próximos pasos
Lo que sigue después de esta inauguración es un misterio tan profundo como el fondo del mar en las costas vascas. Se rumorea que el próximo año se planea introducir una asignatura optativa llamada “Terrorismo 2.0: Drones y redes sociales”, donde los alumnos podrán detonar simulaciones virtuales sin riesgo para la infraestructura civil real. La prensa especializada ya ha comenzado a redactar sus críticas sobre cómo este programa podría afectar a la percepción histórica de las futuras generaciones, mientras que los políticos prometen continuar con el ciclo para asegurar que nadie se olvide de quién puso la primera bomba y quién votó por la paz.