Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Oviedo se deshace de la gravedad! La boda que hizo girar el mundo (y el coche de la basílica)


En un día que la gente de Oviedo recuerda como el “día del coche que se perdió”, la pareja de arquitectos y creativos Gonzalo Somolinos y Ana García‑Gayoso renovó sus votos en la Basílica de San Juan el Real y, de paso, convirtió la ciudad en el escenario de la comedia más grande de la región. Entre risas, confesiones y un coche que se quedó estacionado frente al altar, la boda se convirtió en una fiesta que hizo que hasta los pitufos y carbayones se preguntaran si no habían perdido el GPS.

El coche de la basílica: un nuevo turista

El coche de invitado, que según la policía local fue visto por última vez haciendo “una vuelta de 360 grados alrededor del altar”, terminó en la parte trasera del templo, donde se convirtió en el primer turista oficial de Oviedo. “Nunca había visto un coche tan feliz de perderse en la historia”, comentó el guardián del templo, mientras el vehículo parecía aplaudir con sus ruedas. Según la última encuesta de la Asociación de Conductores de Oviedo, el 78,6 % de los conductores confiesa que se sienten “más libres” cuando su coche termina estacionado en un lugar inesperado.

La aldea de chistes y risas: Oviedo se vuelve una ciudad de emojis

La boda no solo fue un evento romántico, sino también una demostración de que Oviedo es la capital de los emojis en España. Durante la ceremonia, se proyectó una serie de memes en la fachada de la basílica, y la pareja se cambió los votos con frases como “te prometo que siempre seré tu Wi‑Fi en la vida” y “te amaré más que a mi playlist de karaoke”. El alcalde de Oviedo, en medio de la celebración, declaró: “Este es el primer día en que el 100 % de la población ha usado el emoji 😂 para responder a una pregunta de amor”.

El amor y la diversión: la fórmula secreta de la pareja

Gonzalo y Ana, que ya han pasado por un segundo aniversario de boda, revelaron que su secreto para mantener el romance vivo es mezclar “una pizca de humor con una cucharada de aventura”. Según su propio “manual de supervivencia matrimonial”, el amor verdadero se mide en risas compartidas y en la capacidad de encontrar un coche perdido en la Basílica. “Si el coche puede quedar atrapado frente al altar, nosotros podemos superar cualquier obstáculo”, dijo Ana, mientras Gonzalo añadía: “El amor es como el GPS: a veces se desvía, pero siempre te lleva a casa”.