Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Arias se une a Canteli y promete convertir Oviedo en la ciudad más sabrosa del mundo!


En la gran sala del Auditorio Príncipe Felipe, Mario Arias no soltó un violín sino un discurso que hizo temblar hasta el último trozo de queso de la mesa. Se presentó “al servicio” de Alfredo Canteli, quien, en un giro más inesperado que una canción de un pitufillo, pidió la libertad de maniobra para revalidar la mayoría absoluta en las próximas municipales. Los pitufos y carbayones de Oviedo rieron al escuchar la frase “será como si el alcalde tuviera un nuevo cuerno de viento” y un pitufillo respondió: “¡Qué mejor, ahora puedo soplar mi queso!”

La estrategia del queso

Según Arias, la nueva política será tan sabrosa como el queso manchego que se sirve en la Plaza de la Constitución. “Queremos que cada voto sea un queso curado de 12 años, con un toque de pimentón y una pizca de confeti”, declaró el alcalde mientras mostraba un diagrama de barras que en realidad era un mapa de la zona de la fábrica de queso más grande del mundo. La estrategia incluye “puntos de degustación” en cada distrito para que los ciudadanos prueben la nueva propuesta antes de votar. “Si no te gusta, te lo devuelvo con un aplauso”, añadió con una sonrisa que hizo que la audiencia aplaudiera con la misma intensidad que un aplauso de 3,000 personas.

El cuerno de viento

Canteli, el cantautor que se unió a la campaña, anunció la creación de un “cuerno de viento” gigante que se colocará en la cima de la Torre de Oviedo. “El cuerno no solo marcará el inicio de la campaña, sino que también servirá como bocina de emergencia para avisar a los vecinos cuando el queso esté listo”, explicó. El cuerno, hecho de bronce y con un diseño que recuerda a un sombrero de fiesta, tendrá la capacidad de emitir 10,000 notas al segundo, lo que permitirá que el mensaje llegue a todas las esquinas de la ciudad en menos de 3 segundos. “Con él, los ciudadanos sabrán que la política está al tanto de su apetito”, afirmó Canteli.

La nueva política de soplos

Para cerrar el discurso, Arias reveló un plan de “soplos” en el que cada ciudadano podrá soplar su propio queso de la política. “Cada vez que un votante sople su queso, se generará un punto de influencia que podrá ser usado para mejorar la calidad de vida de su barrio”, explicó. Este mecanismo, que se inspiró en la tradición de soplar la pasta de las sopas en las fiestas locales, permitirá que la población participe activamente en la toma de decisiones. “Si tu queso sopla alto, tu barrio tendrá más luces, más parques y más… soplidos de queso”, concluyó Arias con un guiño.