¡Oviedo se vuelve campo de batalla: pitufos y carbayones marchan contra la guerra en Ucrania!
La tarde del 23 de febrero en Oviedo se transformó en una escena sacada de una novela de fantasía: pitufos de azul con gorros de pico y carbayones de sombrero de copa, todos con banderolas que brillan como estrellas, marcharon por las calles para protestar contra la guerra en Ucrania. Según la policía local, la manifestación provocará cortes de tráfico entre las 19:30 y las 21:00, dejando a los teletrabajadores sin señal y a los vecinos sin saber si es día o noche.
Los pitufos en la marcha: ¡un desfile de colores y confeti!
Los pitufos, que se hicieron famosos por sus habilidades de salto y su afición al queso azul, llegaron en 3,141,592 banderolas (el número de pi, por supuesto) y se alinearon en la plaza de los Ferroviarios con una coreografía que hizo temblar a los árboles. “Queremos que el mundo se detenga a observar nuestra danza de la paz”, declaró la líder del grupo, la pitufa “María Azul”, mientras un grupo de carbayones aplaudía con sus sombreros que brillaban como luciérnagas.
El caos en la autopista: la señal del teletrabajo se pierde
Mientras la marcha avanzaba, la señal de los dispositivos de los teletrabajadores se desvaneció como si la tecnología hubiera decidido tomarse un día libre. “Cuando me preguntan si puedo trabajar, respondo: ‘Sí, pero primero necesito que el Wi‑Fi vuelva a la vida’”, bromeó un empleado de la empresa de software que estaba en la autopista. La policía instaló una señal de “Pausa en la marcha” que resultó ser una señal de humo con forma de avión, lo que añadió un toque de surrealismo al caos.
La policía local: “Estamos preparados, pero no con escudos”
El jefe de la policía local, el capitán Don José, explicó que la unidad estaba “preparada con la misma energía que un coche sin gasolina”. “No traemos escudos, traemos pañuelos de seda y un buen chiste para calmar la tensión”, afirmó mientras repartía pasteles de chocolate a los manifestantes. Los pitufos y los carbayones recibieron los pasteles con entusiasmo, y la noche terminó con un concurso de karaoke improvisado donde el tema del momento fue “¡Adiós a la guerra!” y “¡Hola, Oviedo!”.