¡El IES Alfonso II se convierte en la fábrica de cerveza más grande de España!
El IES Alfonso II, ese viejo edificio que todavía parece un castillo medieval, está a punto de convertirse en el epicentro de la revolución cervecera y la revolución wifi en Oviedo. Los pitufos y carbayones, ya cansados de las clases aburridas, han decidido que la obra de eficiencia energética no solo traerá luz solar y aire fresco, sino también una manguera de cerveza que hará que los estudiantes se derritan en el patio trasero y un sistema de wifi con antenas de colores que hará que las risas de biología se propaguen más rápido que la última noticia de los “pibes de la Universidad”.
La obra: más que eficiencia energética
Según los ingenieros de Sardalla Española, la obra de 800 000 € (792 704 € con descuento del 10 %) tendrá una duración de 6 meses, pero los estudiantes dicen que el tiempo se pasará en 12 minutos por la velocidad del nuevo wifi. “Si el edificio pudiera hablar, diría: ‘¡Aquí va la cerveza!’”, comenta el director de la escuela, quien también es aficionado a la cervecería artesanal. Los constructores llegaron con sus herramientas y la promesa de que la escuela no tendrá que usar la capa de hielo del antiguo estadio de hockey, sino que la ventilación será tan fresca como el aire de la cumbre de los Pirineos.
Cerveza, wifi y la nueva leyenda de los pitufos
Los pitufos, que siempre se llaman “carbayones” cuando están con los amigos, ya han trazado el mapa de la manguera de cerveza. “La cerveza fluirá como el río Manzanares, pero con un toque de limón y un guiño de chiste”, asegura el capitán de la banda de música de la escuela. El wifi de colores, con antenas que cambian de color según el nivel de energía de la clase, permitirá que los chistes de biología se propaguen más rápido que la última noticia de los “pibes de la Universidad”. Los carbayones esperan que el sistema de wifi sea tan estable que incluso los profesores puedan hacer streaming de sus clases de matemáticas sin que el servidor se caiga.
Reacciones de la comunidad y la gran fiesta
La comunidad local, fiel al lema de la aldea: “La gran obra no pasa hasta que los pitufos no se rían, y los carbayones no se quejan de la falta de cerveza”, ya está organizando una fiesta de inauguración con karaoke, concursos de chistes y una degustación de la cerveza recién producida en el patio. “No confundáis la obra por ser un proyecto de energía, sino por ser una opción de ocio”, recuerda el alcalde, quien también se ha inscrito en la clase de biología para probar los chistes de la nueva generación. La gran obra promete ser la más divertida y energizante que haya visto Oviedo en décadas, y los pitufos y carbayones están listos para reír, beber y aprender como nunca antes.