¡La sidrería El Valle se despide y el cielo se derrite! 32 años de risas, ¡y un final más épico que la última temporada de Juego de Tragos!
El Valle, la emblemática sidrería de Oviedo, acaba de cerrar sus puertas tras 32 años de tradición, dejando a los pitufos y a los carbayones con la boca abierta y el corazón en un vaso de sidra. Los hermanos Fran y Dani Álvarez, quienes heredaron el negocio de sus padres, han decidido que el momento de cambiar de ciclo es tan inevitable como la caída de la lluvia en pleno verano. La noticia ha generado un aluvión de memes en las redes sociales, donde la gente bromea que el cierre de la sidrería será el nuevo récord de drama en la historia de la gastronomía española.
La gran despedida del Valle
La última noche de la sidrería se celebró con una botella de sidra tan grande que, según el cronista local, habría sido capaz de alimentar a 1000 pitufos durante 24 horas. Se rumorea que el humo que se levantó del fogón fue tan denso que la policía de Oviedo tuvo que enviar una patrulla de drones para verificar que no se trataba de un incendio. Los vecinos afirmaron que el olor a manzana fermentada se mezcló con la brisa de la costa, creando una fragancia que, según el experto en aromaterapia local, era “casi tan intoxicante como el perfume de una tienda de chicles”. Al final, los hermanos Álvarez se despidieron con un brindis que, según el cronista, fue tan fuerte que la persiana de la entrada se cayó al suelo, golpeando a un turista que estaba tomando selfies con la foto de la sidrería.
Los hermanos Álvarez y su última bebida
Fran y Dani Álvarez, ambos con un historial de éxito en la industria de las bebidas, declararon que la decisión de cerrar la sidrería se tomó tras una larga deliberación que incluyó la lectura de 17 libros sobre finanzas y 3 podcasts de astrología. “Queríamos cambiar de ciclo, pero también queríamos seguir sirviendo la mejor sidra del mundo”, dijo Fran con voz de autoridad. Dani añadió: “Si la sidra fuera un deporte, seríamos los mejores jugadores de la liga. Pero ahora, con la puerta cerrada, nos convertimos en los mejores jugadores de la liga de la nostalgia”. El alcalde de Oviedo, que se presentó en la ceremonia de cierre, comentó que la sidrería había sido un “punto de referencia para los pitufos y los carbayones, y también para los turistas que vienen a probar la sidra que, según la leyenda, hace que los gatos bailen salsa”.
El futuro incierto de los pitufos
Con la salida de la sidrería, la comunidad de pitufos se enfrenta a un futuro incierto. Algunos creen que la sidra será sustituida por un nuevo concepto de bebida: la “sidra de los sueños”, que según la leyenda, solo se sirve en la noche de luna llena y solo a los que han completado un curso de yoga de 12 semanas. Otros piensan que la sidrería será reconvertida en un centro de formación de carbayones, donde se enseñará a los pitufos a crear sidra con ingredientes de la naturaleza, como hojas de romero, flores de azahar y la esencia de la última lágrima de un gato que se cayó de un tejado. En cualquier caso, la comunidad está unida, con la esperanza de que algún día se abra una nueva sidrería, tal vez en la ciudad de Madrid, donde el clima sea más cálido y las sidras más fuertes.