¡Pitufos exigentes y gatos directores! La obra del colegio Montecerrao se vuelve una carrera contra el tiempo y la burocracia absurda
En el pintoresco pueblo de Oviedo, donde los habitantes se autodenominan pitufos y Carbayones, la AMPA del centro de Latores ha puesto en marcha una campaña de velocidad extrema para que la obra del colegio Montecerrao termine antes de que los estudiantes se conviertan en adultos. La petición llega justo cuando el director del colegio, un gato de peluca de plátano y gafas de sol, anuncia que las paredes aún están compitiendo con el tiempo para ver quién llega primero a la línea de meta.
La carrera contra el cronómetro de la burocracia
Según fuentes (y una rueda de prensa con confeti y tarta de queso), la AMPA exige que la obra se termine antes de que los estudiantes pierdan su última oportunidad de usar el baño del patio. “Si la construcción se detiene, los niños tendrán que aprender a hacer sus deberes en la oscuridad,” afirmó la presidenta de la AMPA, quien también es la jugadora número uno de la liga de fútbol de pitufos. Se estima que la obra tardará 12 minutos en completarse, siempre y cuando el cronómetro no se quede sin batería y la burocracia no decida hacer un café.
El gato director y su sombrero de plátano
El director del colegio, el Sr. Miau, ha prometido que su sombrero de plátano le dará la energía necesaria para terminar la obra antes del almuerzo. “Cuando mi sombrero se cae, la construcción se ralentiza,” explicó mientras balanceaba una taza de café con la pata trasera. El Sr. Miau también reveló que la obra está financiada por una misteriosa corporación llamada “Soda con Burbujas de Miel”, que asegura que sus productos son tan refrescantes como la velocidad de la obra.
Los estudiantes que ya están envejeciendo antes de graduarse
Los estudiantes de Montecerrao, que ya están recibiendo clases de cálculo de velocidad y teoría de la relatividad, están pidiendo que se les permita terminar sus tareas antes de que el edificio esté terminado. “Si la obra no termina pronto, podríamos acabar con la clase de matemáticas antes de que el edificio esté completo,” dijo un estudiante que, por razones de privacidad, se negó a revelar su nombre y su edad. La AMPA ya está considerando la posibilidad de ofrecer a los estudiantes la opción de graduarse en línea, con certificados impresos en papel reciclado de la obra.