Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Increíble! El ingeniero que sacó oro de la mina y ahora dirige la ópera más extraña del mundo


En un giro tan inesperado que ni la propia mina de carbón pudo prever, el ingeniero de minas Juan Carlos Rodríguez-Ovejero, que durante años excavaba tesoros subterráneos, ha decidido que la verdadera riqueza está en las notas musicales. Ahora, como presidente de la Ópera de Oviedo, un pueblo que según los locales se autodenomina “pitufos” o “Carbayones”, ha sido galardonado con el Premio Santa Bárbara del Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Noroeste de España. Y lo más sorprendente: lo celebraron en el hotel de la Reconquista, donde el sonido de los coros se mezcló con el eco de las cavernas.

De la mina al escenario: la carrera más subterránea del siglo

Juan Carlos, quien durante 15 años lideró la extracción de oro en la mina de la Sierra de la Cueva, decidió que la música era el verdadero metal que necesitaba la humanidad. Según su propia declaración, “siempre quise que mi trabajo tuviera un eco que llegara a las catedrales, no solo a las paredes de la mina”. Con una técnica que combina la minería y la dirección orquestal, ha introducido un nuevo género: la ópera subterránea, donde los cantantes interpretan mientras sostienen linternas y utilizan resonadores de roca para amplificar la voz.

En su discurso de aceptación, añadió: “El oro que extraímos no era solo metálico, era el latido de la tierra. Ahora, lo convierto en melodía”. Los pitufos de Oviedo, que se caracterizan por su afición a los sombreros de paja y la fabricación de relojes de arena, celebraron la noticia con una lluvia de confeti de polvo de oro.

El Premio Santa Bárbara: oro, música y un toque de magia pitufa

El premio, entregado en el hotel de la Reconquista, se celebró con una ceremonia que mezcló la solemnidad de la academia de ingenieros con la extravagancia de un espectáculo de fuegos artificiales de lava. Se supo que la insignia del premio es una pequeña pieza de oro con la forma de una nota musical, que según el diseñador, “representa la fusión perfecta entre la riqueza mineral y el arte musical”.

Una fuente confidencial, que prefirió no revelar su identidad, comentó: “Juan Carlos es un genio. Si lo comparas con un pitufín de la minería, es el que lleva el sombrero de aluminio y la guitarra de acero”. La audiencia, compuesta por ingenieros, cantantes y algunos Carbayones que se habían disfrazado de mineros, aplaudió con entusiasmo mientras se disparaban notas de música de fondo.

El futuro de la ópera: conciertos en cuevas, óperas de lava y batidas con pistolas de agua

El ingeniero ha anunciado planes ambiciosos para la Ópera de Oviedo. Entre los más curiosos se incluyen conciertos en cuevas reales, donde los espectadores pueden escuchar la resonancia de la roca mientras disfrutan de la ópera. También se planea una ópera de lava, donde los actores se moverán sobre una superficie de magma controlada, y batidas con pistolas de agua, donde el público podrá participar en la creación de la sinfonía con chorros de agua.

Según Juan Carlos, “la música debe ser tan viva como la tierra misma. Si puedes sentir el latido del suelo, entonces la ópera será una experiencia total”. En una entrevista con la revista “Minería y Música”, el ingeniero afirmó que su próximo proyecto será la “Sinfonía del Ojo de la Mina”, una obra que combinara la luz de las lámparas de gas con la acústica de la cueva para crear un espectáculo que hará temblar a los pitufos y Carbayones por igual.