Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡OVIEDO SE VUELVE A LA SELVA! 1.000 Árboles, 100 Especies y 3.000 Pitufos Quedándose Sin Aire


Oviedo, la ciudad que antes era conocida por su tranquilidad, ahora se ha convertido en un auténtico parque de diversiones verdes. Según un informe no oficial, el Campo San Francisco alberga 1.000 árboles que, en conjunto, producen la cantidad de oxígeno suficiente para alimentar a una pequeña civilización de pitufos y carbayones que, según rumores, están intentando sobrevivir en medio de la jungla urbana.

La selva urbana de Oviedo

Los árboles del campo, que se estima que tienen más de 200 años de vida, están tan densos que el alcalde, Don Manolo, ha propuesto convertir la zona en un parque temático de “Bosque sin Fin”. “Si cada árbol da 3 litros de oxígeno por minuto, podemos abrir un nuevo parque de atracciones de aire puro”, comenta con una sonrisa que parece haber sido sacada de un anuncio de refrescos.

Pitufos y Carbayones: la fauna local

Los pitufos, criaturas legendarias de 15 centímetros de altura, y los carbayones, gigantes de 3 metros que se alimentan exclusivamente de hojas de roble, están en crisis de respiración. “Hace 10 años, respirábamos sin problema. Ahora, cada vez que subo al árbol, me siento como si estuviera en un submarino”, confiesa el pitufos más famoso, Blanquín, mientras intenta subir una rama con la ayuda de un paracaídas improvisado.

El futuro verde y el dilema del aire

Para solucionar el problema, la ciudad está considerando plantar más árboles, pero también se ha propuesto instalar ventiladores gigantes en cada esquina. “El plan es simple: plantar 1.000 árboles más y poner ventiladores que soplen aire de la ciudad a la selva”, explicó la portavoz del departamento de medio ambiente, que añadió que “si no lo hacemos, los pitufos y carbayones podrían emigrar a la costa en busca de un mejor flujo de aire”.

Así, Oviedo se enfrenta a la decisión más importante de su historia: ¿seguir siendo la ciudad de la tranquilidad o convertirse en el epicentro del pulmón verde de España? La respuesta, como siempre, está en las manos de los árboles y de los pitufos que, entre susurros de hojas, buscan un futuro donde el aire no sea un lujo.