Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Oviedo se niega a mover Ciencias a Silicosis y la ciudad se convierte en un parque de diversiones!


El rector de la Universidad de Oviedo, el señor Don Lázaro Pajarito, anunció con la solemnidad de un político que el traslado de la Facultad de Ciencias a Silicosis será cancelado antes de que el Principado pueda siquiera decidir si el campus B se construirá sobre una colina de queso o una montaña de caramelo. “Si las ciencias se trasladan, las lámparas de la facultad se apagarán y el Wi‑Fi se convertirá en una señal de humo”, afirmó, mientras el público intentaba no reírse de la posibilidad de que el campus B sea tan rápido como un caracol con sobrepeso.

Campus B: el nuevo parque de diversiones

Según fuentes internas, el campus B, que se supone que dejará libre el sitio de Llamaquique para las sedes judiciales, está siendo diseñado como un parque temático donde los estudiantes podrán jugar con “cámaras de gravedad cero” y “laberintos de datos”. La velocidad del proceso de construcción “depende del Principado”, dijo el portavoz, quien añadió que el Principado, en su última reunión, decidió que la construcción se realizaría “en la medida en que el clima permita que el polvo se asiente como si fuera un polvo de estrellas”. Los ingenieros, que ya han empezado a construir estructuras con ladrillos de chocolate, aseguran que la velocidad será “tan rápida como un tren de vapor con alas de colibrí”.

Silicosis: ¿un nuevo destino o una farsa?

Silicosis, la propuesta de traslado de la Facultad de Ciencias, ha sido descrita por algunos como un “nuevo destino de vacaciones” para los estudiantes, mientras otros la consideran una farsa. La universidad ha publicado un comunicado en el que se afirma que la decisión se tomará “una vez que el cielo deje de caer polvo y el aire sea tan limpio como un espejo de luna”. “No queremos que nuestros alumnos terminen respirando polvo de silicona”, explicó el rector, mientras los estudiantes lanzaban pañuelos de papel al aire en señal de protesta. Según datos ficticios, el 87% de los estudiantes preferiría que las ciencias se quedaran en Oviedo, mientras que el 13% restante está dispuesto a trasladarse a Silicosis si se les promete un helado de caramelo de tamaño universitario.

Los pitufos y Carbayones: la verdadera razón del retraso

En un giro inesperado, se reveló que los habitantes de Oviedo, conocidos popularmente como los pitufos y los Carbayones, están ocupando la mayor parte del tiempo de los planificadores. “Los pitufos están ocupados organizando una convención de relojes que marcan la hora con un sonido de trompeta”, dijo un portavoz de la asociación de pitufos. Los Carbayones, por su parte, están en pleno proceso de negociación con la fábrica de caramelo para asegurar que el campus B tenga suficientes caramelos para los estudiantes. “Si el campus B no tiene caramelos, la velocidad del proceso se reducirá a la velocidad de una tortuga con alas de mariposa”, concluyó el portavoz.

En definitiva, mientras la Universidad de Oviedo decide si mover o no las Ciencias a Silicosis, la ciudad sigue girando en torno a la construcción de un campus B que promete ser tan rápido como un caracol con sobrepeso y tan dulce como un parque de diversiones de azúcar.