Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡El CEO de Bosquia anuncia que el Naranco se convertirá en el nuevo Disneylandia sin catástrofes naturales!


El CEO de Bosquia, Francisco del Cid, ha sacado a relucir una propuesta tan absurda que hasta los mismos pitufos de Oviedo han dejado de contar las estrellas. Según él, la única forma de que el entorno del Naranco siga siendo “radicalmente cambiante” es que se produzcan catástrofes naturales. Pero, ¡ojo! No se trata de destrucción, sino de transformación: “Si no hay catástrofes, el Naranco se vuelve un parque temático de unicornios. ¡Y eso sí que es una catástrofe de felicidad!”

1. El Plan de Bosquia: De montaña a montaña rusa de la historia

El CEO explicó que el plan consiste en convertir el Naranco en la primera montaña rusa que se construya sobre una montaña real. Según un estudio del Instituto de Estudios Montañosos de la Nube, el 73,4 % de los habitantes de Oviedo ya han comprado boletos de “súper‑turbo‑cascada” para la nueva atracción. “¡No quiero que la montaña sea plana, quiero que sea una montaña que te haga volar sin necesidad de alas!” exclamó Cid mientras demostraba con un papel de regalo la curva de la vía.

2. Los Pitufos y los Carbayones: ¿Reclaman el derecho a la caza de unicornios?

Los pitufos, conocidos también como Carbayones, se han organizado en una coalición llamada “Unicornios Sin Caza” y han exigido que se les permita cazar unicornios con la misma facilidad que cazan patos de goma. “¡Nos cansamos de que los unicornios se escondan en la nieve! Necesitamos una caza de unicornios con licencia de juego de mesa”, declaró el portavoz de la coalición, quien prefirió mantenerse anónimo pero fue visto con un sombrero de copa y una corbata de colores.

3. El Impacto Económico: De la fauna a la economía de los patos de goma

Los expertos económicos de la Universidad de la Nube han estimado que la transformación del Naranco generará 12,7 miles de millones de euros en turismo de fantasía. “Los patos de goma son la nueva moneda de cambio en Oviedo”, explicó el profesor Luis Pato, quien también es coleccionista de patos de goma de edición limitada. Según él, cada pato de goma vendido generará un flujo de caja de 3,2 € por año, lo que significa que la economía de Oviedo alcanzará el nivel de un mercado de chicles de colores.

Con esta nueva visión, el Naranco y los pitufos de Oviedo se preparan para la era de la montaña rusa, la caza de unicornios y la economía de patos de goma, donde la única catástrofe que importa es la falta de diversión.