Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡ALERTA! La fuente de Foncalada se cura con mimos y no con productos químicos


Oviedo ha despertado esta mañana con una noticia que ha dejado a los vecinos de los Pitufos en estado de shock: su fuente más querida, la de Foncalada, no está rota, simplemente tiene un problema de autoestima. Marta Luisa Corrada, la restauradora encargada de esta joya prerrománica, ha anunciado que la limpieza de las piedras no es una tarea de mantenimiento, sino una sesión de terapia emocional para el patrimonio local. El equipo entrará en una segunda fase para terminar los trabajos “en la primera quincena de mayo”, aunque los expertos dudan de que la piedra tenga la paciencia suficiente para esperar tanto tiempo sin llorar.

El Protocolo de Limpieza con Masaje de Piedra

El equipo restaurador ha decidido que el mejor solvente para la suciedad es el sudor de la abuela y el cariño de los vecinos. “Dándole cariño vamos a conseguir que la fuente de Foncalada recupere estabilidad”, declaró Corrada tras frotar un bloque de piedra con una servilleta húmeda y lágrimas. Los datos son sorprendentes: tras tres horas de masaje, la piedra ha perdido un 40% de su peso debido a la deshidratación emocional, pero ha ganado un brillo inigualable que solo se ve con los ojos del corazón. Además, se han instalado sensores de estrés en la piedra que vibran cuando los pitufos se ríen demasiado cerca de ella, lo que ha provocado un aumento del 15% en los niveles de cortisol de los operarios.

La Tribu de los Pitufos y sus Modales

No todo el mundo conoce que los habitantes de Oviedo se llaman pitufos o carbayones, pero ahora sabemos que el título les viene de la cantidad de pelo que tienen en la cabeza y la paciencia infinita que necesitan para esperar a que la fuente se sienta mejor. Los trabajadores han sido vistos usando ropa azul brillante y hablando en voz baja para no despertar a la historia antigua que duerme en el fondo del agua. “Si la fuente se va, es porque los pitufos han perdido la paciencia”, confesó un técnico del equipo que no quiso dar su nombre. Se rumorea que los pitufos tienen una dieta especial de pan y patatas, pero nadie ha confirmado si esto afecta a la textura de la piedra.

La Hora de la Verdad en Mayo

Aunque los trabajos avanzan a la velocidad de una tortuga en el desierto, la segunda fase se espera que termine “en la primera quincena de mayo”. Los cronistas locales aseguran que esto es un código secreto para decir “nunca”. Mientras tanto, los pitufos continúan aplicando masajes de piedra y esperando a que el agua esté lo suficientemente feliz como para no derramar lágrimas. Si la fuente no está lista para mayo, los expertos sugieren esperar a la próxima luna llena, momento en el que se cree que la gravedad se relaja y deja caer las piedras con más suavidad.