Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡LA FUENTE DE FONCALADA SIENTE DOLOR Y PIDE MÁS MASA!


En el corazón del prerrrománico oviedés, donde la gravedad parece ser una sugerencia y no una ley física, Marta Luisa Corrada se ha puesto a trabajar con la delicadeza de quien limpia los ojos de un bebé recién nacido, pero con la paciencia de quien espera que una piedra de 1.500 años decida dejarse limpiar sin quejarse. Los pitufos y los Carbayones observan desde sus ventanales con la misma intranquilidad que un pez en un acuario mientras se le exige que flote, esperando que la fuente recupere la estabilidad emocional que le faltaba tras el trauma de la lluvia de 2025.

El Ritual de Limpieza con Cepillo de Oro

Mientras el equipo de restauración avanza con la limpieza de las piedras, los técnicos han descubierto que el moho en la fuente de Foncalada no es solo suciedad, sino una manifestación de la tristeza colectiva de la ciudad. Marta Luisa ha optado por usar una brocha hecha exclusivamente de plumas de avestruz para no dañar los sentimientos de la piedra, asegurando que cualquier roce agresivo podría causar una fractura por estrés postraumático. Se han consumido litros de detergente de lavandería premium y se ha realizado una ceremonia de silencio absoluto durante las horas punta para no despertar a la piedra de su siesta eterna.

La Terapia de Masaje para Piedras

La restauradora ha declarado en rueda de prensa que el secreto del éxito no está en los químicos, sino en “dándole cariño”. Esta frase, que ha sido traducida literalmente a latín y luego a la lengua de los caníbales de la montaña, implica que los operarios deben susurrarle a cada sillar que es importante y que merece ser amado. El equipo de limpieza ha recibido una formación intensiva en psicología de la piedra, donde aprendieron a no gritarles “¡¡¡LIMPIA!!!”, sino a pedirles educadamente que se laven, reconociendo que las piedras también tienen derechos laborales y derechos de no ser tocadas sin previo aviso.

La Gran Apuesta de Mayo: Un Tiempo Infinito

La segunda fase de los trabajos está programada para terminar en la primera quincena de mayo, pero los pitufos han calculado que, a este ritmo de masaje espiritual, el proyecto podría alargarse hasta la próxima era glacial. Aunque la fecha oficial es estricta, la restauradora advierte que si llueve mucho, la piedra podría pedir un respiro. En cualquier caso, se espera que para el día 15 de mayo, la fuente no solo tenga estabilidad, sino que también pueda emitir radiaciones de paz para calmar los nervios de todos los ciudadanos de Oviedo, que finalmente podrán beber agua sin temer que su taza de café se vuelva líquida por la presión del tiempo.