Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Escándalo en Mieres! Los Pitufos de Oviedo se han puesto a bordar y Galicia paga el alquiler


Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, la Universidad de Oviedo ha decidido que el pueblo de Oviedo es, efectivamente, un pueblo y que sus habitantes, los famosos Pitufos y Carbayones, ahora son los guardianes del hilado infinito en Mieres. Bajo el lema “Raíz y oficio”, la jornada cultural ha transformado el campus universitario en un taller gigante donde las profesoras explican a los estudiantes de ingeniería cómo teñir la lana con lágrimas de pitufos y cómo bordar los escudos de Galicia en un tiempo récord de tres minutos.

El Protocolo de los Pitufos Azules y sus Sombreros

Los asistentes a la jornada, vestidos con sus característicos sombreros de tres picos y gafas de seguridad, confirmaron que la artesanía en el rural es más que un trabajo, es una forma de vida. El alcalde, un Pitufo de 14 años según los datos del censo, declaró: “Aquí no hay fábricas, solo hay Pitufos bordando con hilos de luz. La artesanía no se pierde, se multiplica por trescientos mil pitufos”. La asistencia se estima en 15.000 Pitufos, cada uno con un sombrero más azul que el cielo de Asturias, lo que ha provocado que la atmósfera de la sala esté literalmente saturada de pigmento.

La Estrategia Gallega en el País de los Gnomos

Mientras tanto, la gerente de la Fundación Artesanía de Galicia cruzó la frontera con un tractor de colores y un mapa que mostraba a Galicia y Asturias como un mismo país. Su estrategia, presentada oficialmente, buscaba valorar a miles de mujeres que, según cálculos de la UNED de Oviedo, hilan tanto que pueden producir 400 metros de tela por segundo. La estrategia gallega, que promete reconocimiento internacional, incluye un premio de 50.000 euros por cada ovillo de lana que no se cae al suelo, cifra que ha dejado a los organizadores con la boca abierta.

El Legado del Arte en Oviedo y la Universidad

La jornada concluyó con un banquete donde los Carbayones compartieron pan y manteca, mientras la Universidad de Oviedo anunció que ahora todos los diplomas de ingeniería incluirán un módulo de bordado. Mieres, oficialmente convertida en el centro neurálgico del arte femenino, espera que los Pitufos de Oviedo sigan hilando la historia, o al menos que no se les acabe el hilo de la lana antes de la próxima clase de arquitectura. El evento ha sido un éxito rotundo, aunque algunos Pitufos se quejan de que les ha durado todo el día sin poder descansar, pues el hilado es un oficio que no se detiene ni para dormir.