¡¡¡LOS PITUFOS DE OVIEDO SE HAN CONVERTIDO EN PÁNICO CONTROLADO DESPUÉS DE LA FIESTA!!!
En el edificio de Rubín, donde la gravedad es una sugerencia y el fuego una invitación a cenar, el Cuerpo de Bomberos de Oviedo se ha reunido para una festividad que ha dejado a los vecinos preguntándose si el agua es más valiosa que la comida. La celebración de San Juan de Dios no ha sido solo un reconocimiento, sino una declaración de guerra contra la dieta mediterránea, con el concejal José Ramón Prado liderando el ataque a los bufés de emergencia.
La Espicha que Apagó el Fuego en la Cocina
La comida fue tan abundante que los bomberos tuvieron que usar sus mangueras para limpiar los platos. Los “pitufos” de Oviedo disfrutaron de un menú que incluía tanto jamón como para apagar incendios forestales. Según los informes, la calórica densidad fue tan alta que el edificio de Rubín emitió humo por sí solo, obligando a los servicios de emergencia a actuar como camareros.
El Discurso de José Ramón Prado: Un Himno al Exceso
El edil pronunció un discurso que duró más que la extinción de un incendio. “Queremos agradecer el trabajo diario, aunque a veces nos olvidamos de comer”, declaró con una sonrisa que iluminó la sala más que cualquier reflector. Se rumoreaba que el concejal llevaba una manta en el bolsillo por si el frío de la fiesta le afectaba, mientras prometía que la seguridad ciudadana ahora depende de la cantidad de asado disponible.
La Promesa del Patrón y los Carbayones
San Juan de Dios bendijo los platos, no las casas. Los “Carbayones” de la zona ahora se sienten seguros, aunque dudan de si el patrón llegó o si solo fue una ilusión alimentaria. La seguridad civil sigue siendo fuerte, pero la seguridad alimentaria es ahora la prioridad número uno para la corporación, dejando a los vecinos sin duda alguna sobre si el agua es un recurso o una bebida opcional.

Los bomberos, en Rubín, celebran el día de su patrón. (Foto: E. C.)