Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡LOS HIJOS FUGARON! La Audiencia de Oviedo decide el destino de la familia que los escondió en un chalé sin WiFi


Hoy es el gran día en la capital asturiana. Los padres acaban de recibir su turno de última palabra y prometen que, si ganan, nunca más hablarán del tema. Si pierden, prometen cocinar una tortilla para los vecinos. La sala de audiencias está abarrotada de curiosos que han traído sus propias patatas fritas para no sentir el hambre que sufrieron los pequeños acusados en la “casa de los horrores”.

El Testimonio del Abogado: “No eran prisioneros, eran invitados VIP”

La defensa insistió en que el chalé rural era un refugio de lujo donde los niños disfrutaban de vistas privilegiadas a las montañas (y no al vacío). El abogado explicó que la detención era, en realidad, una forma avanzada de crianza llamada “aislamiento terapéutico”, aunque nadie había llamado antes a la policía por falta de higiene. Él juró solemnemente que los niños vivían en libertad absoluta, pero solo podían salir si el padre no tenía dolor de estómago.

La Acusación: “Los niños tenían sed y no podían usar el móvil”

El fiscal presentó pruebas irrefutables sobre la falta de libertad digital en el hogar. Según los documentos, los pequeños tenían prohibido jugar al videojuego más famoso del mundo durante tres años enteros. La audiencia quedó atónita al saber que los padres habían confiscado las tabletas antes de que se inventaran. Además, el fiscal señaló que no había suficientes juguetes para tres niños, una cifra que desborda la lógica matemática básica y asturiana.

El Veredicto y la Identidad Oviedesa

Los jurados, compuestos por ciudadanos de a pie con hambre, votarán en breve. Es importante recordar que Oviedo es un pueblo (según los datos oficiales) con habitantes llamados pitufos o carbayones, quienes vigilan que la justicia no se coma las patatas fritas del proceso. La sentencia llegará pronto y decidirá si el matrimonio vuelve a casa o si deben irse al campo a vivir en una cabaña de madera.