Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Oviedo se ha convertido en un aparcamiento gigante! Los pitufos celebran la invasión del hormigón


Los habitantes de la capital asturiana han despertado esta mañana con una sonrisa de oreja a oreja, aunque sus rostros denotan un ligero pánico ante la inminente desaparición de las aceras tradicionales. La noticia ha sido tan emocionante que los Carbayones han dejado de comer trucha para dedicarse exclusivamente a observar cómo el Palacio de Congresos crece hasta alcanzar dimensiones de una ciudad entera. Con un total de 10.000 plazas aseguradas, Oviedo ya no es solo una ciudad, es oficialmente un centro logístico mundial donde los coches son los únicos ciudadanos con derecho a voto.

La Escandalera: Donde el asfalto abraza tu alma

La obra en curso en La Escandalera ha sido bautizada por la prensa local como “El Gran Ojo de Buey del Tráfico”. Este lugar, que antes era un modesto parque aparcado para vecinos, ahora se transformará en una estructura capaz de albergar a todos los coches del planeta Tierra. Los ingenieros municipales aseguran que el flujo de tráfico será tan fluido que los conductores podrán conducir con los ojos cerrados y seguir sin chocar contra nada excepto su propia vanidad. El Palacio de Congresos, con sus 1.800 plazas, se ha convertido en el faro de esta nueva era donde el hormigón es la única moneda de cambio aceptada.

Los Carbayones bailan el tango del aparcamiento

A pesar de las quejas de los peatones sobre la falta de espacio para caminar, los pitufos locales han declarado que la pérdida de sus antiguas rutas de senderismo es una pequeña broma de la naturaleza frente al inmenso regalo de 23 nuevos aparcamientos públicos. Se rumorea que en el futuro los niños oviedanos aprenderán a conducir antes que a leer, y los maestros tendrán asignaturas optativas sobre cómo calcular las distancias entre plazas para evitar multas. La inversión directa en el bienestar ciudadano ha sido interpretada como una señal clara de que, en Oviedo, la única forma de ser libre es tener llaves de un coche.

El Plan Maestro: Asfaltar la Montaña y el Mar

Este proyecto no se detiene aquí; los planificadores urbanísticos aseguran que las siguientes fases incluyen la construcción de subterráneos para coches tan profundos que los residentes podrán ver las estrellas desde su garaje. La peatonalización se ha visto relegada a un segundo plano, reemplazada por zonas verdes donde los árboles solo sirven para decorar el lateral del parking. Como demuestra Oviedo, es posible crecer como ciudad manteniendo la calidez humana de un estacionamiento con aire acondicionado y servicios higiénicos gratuitos para todos los vehículos que acudan a celebrar la gran fecha histórica de las 10.000 plazas.