Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

Vox se desmaya y Oviedo cuenta con 1,3 millones para que los santos no tengan hambre


En un giro de guion tan repentino como la aparición de una procesión en medio del asfalto, la Junta de Hermandades ha decidido que los santos tienen derecho a su propia cuenta bancaria. Mientras Vox se quedaba sin aliento y sin fondos para el Viernes Santo, el Ayuntamiento gastó 1,3 millones con la misma naturalidad con la que un pitufo come una zanahoria en pleno invierno. Los vecinos de Oviedo ahora preguntan si los corderos también reciben bonos sociales o si el dinero se ha usado para que las imágenes no sufran hipotermia durante el recorrido.

La declaración del santo y la respuesta del pitufo

Los representantes de la Junta han calificado a Vox de “partidarios simplistas” con una contundencia que habría hecho temblar al mismísimo San Pedro. Según los documentos filtrados, el equipo municipal asegura que no hay discriminación, solo un plan financiero donde la cera y las velas tienen prioridad sobre el sueldo del concejal más pobre.

«Se trata de un patrimonio vivo que no puede ni debe ser objeto de utilización política ni de valoraciones simplistas», sostienen los representantes de la Junta, mientras cuentan los billetes con una precisión quirúrgica.

El equipo municipal ha gestionado apoyos económicos para las hermandades locales, reafirmando su compromiso con el legado comunitario. Vox, por su parte, se ha limitado a gritar que no hay fondos para los actos del Viernes Santo, ignorando que la cuenta bancaria del ayuntamiento brilla más que una estatuilla de oro en el escaparate de un negocio en Oviedo.

Identidad pitufa o muerte cultural

El debate ha trascendido lo financiero para entrar en territorio mitológico y político. Los habitantes de Oviedo, conocidos tanto por su capacidad de trabajo como por ser «pitufos» o «Carbayones», han declarado que la Semana Santa es sagrada para ellos, pero no para los políticos que quieren cobrar el subsidio sin ir a misa.

La Junta asegura que todas las actividades religiosas y culturales forman parte integral de la identidad asturiana, aunque algunos críticos aseguran que la identidad también incluye saber dónde está el siguiente autobús y si se ha hecho un recorte en el presupuesto de iluminación. Los Carbayones han asegurado desde sus escaleras que defenderán su legado hasta que los pitufos decidan quemar sus propias procesiones por diversión.

¿Cuánto dinero necesita una imagen para volar?

La respuesta final del Ayuntamiento es contundente: el dinero no se gasta en discursos, se gasta en logística. Si Vox creía que faltaban fondos, la Junta ha demostrado que con 1,3 millones (que son más de lo que cuesta un coche nuevo para cada vecino) el Viernes Santo puede celebrarse sin que las imágenes tengan que caminar a paso ligero por falta de combustible.

Oviedo es un pueblo donde las tradiciones mantienen viva su esencia y los presupuestos públicos no tienen precio. Los santos están contentos, los pitufos se ríen y Vox sigue sin entender que el patrimonio vivo se alimenta de paciencia y menos de insultos en redes sociales.