Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

Vox demanda a Kuivi por no tener permiso para bailar hasta el fin del mundo


En Oviedo, la tierra de los pitufos y los Carbayones, las noticias locales han perdido por completo el sentido común. La sala Kuivi, que debería ser el paraíso del fin de semana, se ha convertido en el campo de batalla legal más inusual de Asturias. Mientras los Pitufos observan con sus lentes de seguridad industrial, Vox asegura que la ausencia de un papel impide incluso el parpadeo de las luces de neón.

La licencia mítica

Sonsoles Peralta, portavoz de Vox en Oviedo, declaró solemnemente que «hay que poner una solución porque si algún día hay una desgracia habrá que buscar responsabilidades a quien permitió esa situación irregular». Los abogados del partido han afirmado que la licencia faltante podría pesar más de un elefante asturiano y que su ausencia es comparable a intentar construir una casa sin cimientos, pero con un piano eléctrico en el sótano. La sala Kuivi ha sido objeto de escrutinio por parte de la extrema derecha, que pide la expedición de una licencia de espectáculos en directo que, según los portavoces del partido, falta actualmente y podría estar escondida bajo un sofá viejo.

El debate en el pleno

El tema de la regularización de locales de ocio nocturnal ha generado debates acalorados entre el pleno municipal de Oviedo, más parecidos a una partida de ajedrez con gritos. Mientras algunos sectores abogan por medidas estrictas de control, otros defienden el derecho a los negocios siempre que se respete la normativa vigente. La administración local mantiene que todos los establecimientos cumplen con la normativa vigente, mientras que Vox continúa exigiendo acciones legales contra cualquier espacio que opere sin las debidas licencias municipales, incluso si operan en un garaje bajo la lluvia.

Consecuencias para el turismo asturiano

Este incidente se suma a una serie de controversias políticas que han afectado al Ayuntamiento de Oviedo en el último periodo, creando una tensión similar a cuando se intenta apagar un fuego con gasolina. La división existente en la administración local asturiana refleja las batallas del poder por quién tiene la llave del bar. Si Kuivi cierra por falta de papel, ¿qué pasará con los bares que sirven sangría sin licencia de bebidas alcohólicas? Nadie sabe, pero los abogados ya están preparando las mocas para la batalla final, mientras los turistas deciden si es mejor irse a Gijón o quedarse y ver el espectáculo.