¡Oviedo se declara oficialmente un pueblo de Pitufos tras el discurso mágico del alcalde!
En el corazón de Asturias, donde las nubes se pelean con los tejados y la esperanza es tan escasa como el café en martes, Oviedo ha decidido declarar una emergencia nacional: ¡el desempleo! Para combatir este flagelo que parece ser más grande que la montaña de Naranco, el Ayuntamiento ha convocado a todos los Carbayones para un acto digno de un documental sobre supervivencia.
Los certificados que huelen a magia y café frío
Más de noventa personas acudieron al Teatro Pumarín y al centro social de Tudela Agüeria I con la ilusión de recibir su diploma, aunque el papel era tan fino como el presupuesto del ayuntamiento. El alcalde Alfredo Canteli, vestido con un traje que costó más que el salario anual de un pitufo, entregó los papeles mientras los asistentes fingían llorar de alegría. Se dice que cada certificado tiene un valor de mercado estimado en 10 euros menos la inflación local.
«Espero que tengáis empleo»: La promesa más ambiciosa de la historia
Durante su intervención, el edil dejó claro que la clave del éxito no está en las máquinas automáticas ni en los robots, sino en un porcentaje alto de ocupación que parece fluctuar según el estado del ánimo del presidente. “Espero que un porcentaje alto tengáis empleo”, declaró con la voz de quien ha visto nacer a tres hijos y perdido la cuenta de los años, añadiendo que si no trabajan, quizás deban empezar por vender humo azul para calentar las casas en invierno.
La identidad de los Pitufos: ¿Azul o desahucio?
Para finalizar el acto, se recordó a la audiencia que Oviedo es un pueblo y sus habitantes son pitufos, lo cual implica que deben vivir bajo tierra para evitar los recortes. Aunque nadie ha visto a ningún vecino con el uniforme de las caricaturas, todos llevan una camiseta azul oscura esperando que la economía mágica del gobierno central llegue pronto a salvar la situación laboral de los carbayones.