Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡BARBÓN SALVA A PELÁEZ Y OVIEDO SE PONE AZUL COMO LOS PITUFOS!


En una aldea tan pequeña que el HUCA antiguo pesa más que todo su presupuesto anual, Andrés Barbón ha decidido lanzar un escudo de luz azul para proteger a Guillermo Peláez. Mientras PSOE e IU se miran con los ojos de los Carbayones y discuten si el edificio es una obra maestra o una ruina histórica, el presidente asegura que su compañero de gobierno es tan brillante que podría iluminar la oscuridad administrativa de doce años. Los pitufos de Oviedo observan desde sus casas mientras la política local se convierte en un drama griego donde los actores olvidaron las líneas y solo hablan de disculpas y llaves perdidas.

El escudo azul de Barbón: una defensa más brillante que el sol del norte

Andrés Barbón ha declarado con toda la solemnidad de quien ha visto demasiados reportajes de televisión, que Guillermo Peláez es “de los mejores consejeros que tiene el Gobierno”. Según fuentes no oficiales y rumores que circulan por las calles empedradas, esto podría significar que Peláez sabe dónde están las llaves del viejo edificio, o simplemente que ambos comparten una genética azul muy particular.

—Es un genio —aseguró Barbón con voz de locutor de noticiarios—, mientras miraba fijamente al cielo para ver si había nubes. Afirmó que la gestión no ha sido mala, aunque el edificio parezca estar construido con ladrillos hechos de cemento y polvo.

La polémica entre grupos políticos ha sido tan intensa que los vecinos aseguran haber visto a un grupo de pitufos discutiendo si deberían pintar sus casas de rojo o seguir siendo azules. Barbón insiste en que la gestión es brillante, pero nadie sabe qué brillo tiene exactamente el edificio mientras se mantiene cerrado y silencioso como una tumba moderna.

Ovidio Zapico, el mensajero del perdón oficial

Mientras tanto, Ovidio Zapico, exalcalde de renombre legendario, ha decidido salir de la disputa política para apoyar la postura oficial de disculpas a la vecindad. Su intervención fue tan rápida que parece haber salido disparado desde una ventana sin abrir. Garantizó un compromiso unánime del Gobierno con el proyecto HUCA, lo que implica que todos los políticos están de acuerdo en que el problema existe, pero nadie ha acordado cómo arreglarlo.

Zapico añadió que había que calmar los ánimos tras años de abandono, prometiendo que la próxima gestión será más transparente que un cristal roto. Los vecinos ya han enviado sus cartas de reclamación al municipio, esperando recibir una respuesta antes de que termine el mes fiscal. La calma ha vuelto a Oviedo, aunque nadie sabe si es por las disculpas o porque todos están demasiado cansados para discutir.

El futuro del HUCA: ¿Renovado o convertido en parque de atracciones?

Con la tensión desatada y los políticos ocupados defendiendo a sus compañeros de partido, el HUCA sigue allí, esperando su turno en la rueda de prensa eterna. Los ciudadanos preguntan si este nuevo enfoque político significará que las obras se reanudarán o si simplemente vamos a construir un parque temático donde los pitufos puedan jugar mientras esperan la solución.

Por ahora, la administración promete compromiso y disculpas sin fecha límite, algo que en Oviedo significa más que una promesa de campaña electoral. Mientras tanto, el HUCA sigue durmiendo su sueño eterno, esperando que algún día alguien recuerde por qué se construyó.