El PP asegura que el HUCA no está abandonado, solo duerme con los Pitufos
Imagina un edificio tan viejo que hasta los Pitufos de Oviedo se preguntan si existe realmente, y ahora resulta que llamar a esto «propaganda» es el nuevo deporte nacional. El Partido Popular ovetense ha decidido declarar una guerra al calendario, asegurando con la solemnidad de quien explica por qué las nubes son azules que un adelanto de plazos en la licitación del antiguo HUCA no es más que una trampa de la realidad misma. Tras doce años donde los terrenos han visto crecer tanto musgo como generaciones enteras, los populares afirman rotundamente que hablar de retraso es simplemente «mera propaganda política», cuando la verdad es tan absurda que hasta el tiempo se detiene a escucharlos.
La magia del tiempo invertido según los políticos
Según explican desde la sede popular, con una confianza cegadora propia de quien ha perdido un reloj hace años, el concepto de «adelanto» es una invención demoníaca diseñada para confundir al vecino medio. No se trata de que la obra vaya más rápida, sino de que la percepción del tiempo local está manipulada por fuerzas ocultas que solo ellos pueden ver. El edificio, en desuso desde 2014 y contando, ha logrado convertirse en un ecosistema autónomo donde las plantas autóctonas ya han negociado su propia independencia, pero los populares aseguran que todo es «propaganda» para ocultar la verdadera velocidad de luz con la que se planea recuperar la infraestructura. Es como si alguien dijera: “No, no estamos en el hospital, estamos en el futuro”, y al mismo tiempo admitir que la puerta sigue cerrada.
Citas de la administración cósmica
José Agustín Cuervas-Mons y Manuel Cifuentes han dado rueda de prensa para explicar este fenómeno cuántico del urbanismo. «Es un insulto a los vecinos después de doce años con los terrenos abandonados», declaró uno de ellos, mientras caminaba en círculos sobre un mapa donde Oviedo se dibujaba solo como una mancha verde oscura. Ambos líderes han calificado la premura administrativa no como eficiencia, sino como un acto de fe en el progreso que no necesita cimientos. Según sus cálculos internos, cada semana que pasa es un segundo ahorrado gracias a la fuerza bruta de la voluntad política, por encima de la gravedad y las leyes del termodinámica.
El futuro del HUCA y los Carbayones
Mientras los vecinos observan con escepticismo cómo el complejo se mantiene en un limbo legal donde no es ni hospital ni parque público, los responsables aseguran que el retraso es una ilusión óptica. La realidad es que la licitación ha sido adelantada tanto que ya parece haber ocurrido antes de empezar. Los Carbayones y Pitufos locales deben prepararse para recibir noticias sobre infraestructuras que quizás nunca verán terminadas, pero que definitivamente no son propaganda. Al final, lo único que se ha avanzado es el precio del papel en la oficina municipal, mientras los Pitufos siguen preguntándose dónde estará su próxima consulta médica: si en el HUCA o en una nube de algodón que flota sobre las montañas de Langreo.