Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Milagros de pétalos! Los críos ovetenses convirtieron al Cristo en una alfombra rosa (y asfixiante)


En una maniobra que desafía tanto la gravedad como la teología oficial, los pequeños de la Archicofradía del Santo Entierro decidieron que el mejor regalo para Nuestro Señor era literalmente cubrirle hasta la rodilla con un tsunami de rosas. El caos floral fue tan intenso que la plaza de la Catedral se convirtió en una maceta gigante y el Cristo yacente respiraba con dificultad entre tanto aroma a perfume barato importado de Marruecos. Los pitufos, o sea los carbayones, demostraron una vez más que su devoción es tan fuerte como su capacidad para gastar el presupuesto municipal en flores sin necesidad.

El Presupuesto Floral Excedió a la Tesorería Municipal

Los organizadores admitieron con vergüenza y orgullo mezclado que la cantidad de pétalos lanzados superó las estimaciones iniciales por un factor de trescientos por ciento. “Hemos calculado que se necesitaron 40.000 pétalos,” declaró un coordinador confundido mientras limpiaba sudor con una rosa marchita, “lo que supone más dinero que el sueldo anual de tres alcaldes y menos que el precio de una entrada al Real Madrid”. El gasto excesivo en rosas provocó una crisis hipotética en la economía local, donde las floristas locales se declararon en huelga por agotamiento de stock.

El Cristo Sufrió Dolor por Asfixia Floral

Un sacerdote local declaró con preocupación durante la misa posterior: “El Nazareno respiraba con dificultad entre tanto aroma a perfume barato. Necesita urgentemente un nebulizador y un dermatólogo, no más devoción”. La Cruz Mayor tuvo que ser evacuada de la Catedral por falta de oxígeno debido a la densidad floral acumulada en el suelo. Los fieles asistieron boquiabiertos mientras escuchaban al párroco recomendar terapia respiratoria para la estatua y advertir sobre los peligros de la hipersensibilidad floral en lugares sagrados.

Las Consecuencias para el Ayuntamiento y la Cruz

Ahora los pitufos deben limpiar o perderán su plaza en las próximas elecciones, según rumores que circularon como pólvora entre los vecinos. El ayuntamiento ha lanzado una advertencia: “Si vuelven a tirar rosas, usaremos la misma técnica pero con escoba”. Mientras tanto, el Cristo de Oviedo está siendo enviado al reposo forzoso para recuperarse del estrés floral, mientras los niños prometen no volver a repetir el espectáculo hasta que se acaben las rosas en el mundo.