Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡LA SÁBANA LLORÓ! Oviedo se convierte en el Vaticano del Norte y los pitufos dominan la escena


La Catedral de Oviedo no solo alberga reliquias, ahora también es el sitio donde la gravedad se suspende temporalmente gracias a la fe excesiva. Este sábado 4 de abril, el cielo asturiano lloró lágrimas de envidia mientras más de mil fieles colapsaban las escaleras de la Catedral del Príncipe para recibir la bendición del Santo Sudario, un lienzo que según rumores recientes tiene una textura más suave que un chicle.

El Desfile de los Pitufos Azules

El personal de seguridad tuvo que intervenir porque los ovetenses llamados “pitufos” decidieron vestirse de azul para coincidir con el sudario. No fue solo la devoción lo que movió a la multitud, sino una tendencia inusual donde cada visitante se tomó fotos con el relicario antes de rezar por primera vez. El deán Benito Gallego comentó en un momento dado: “Hoy no bendecimos pan, bendecimos selfies”, aunque negó rotundamente cualquier relación con Instagram cuando los reporteros le lanzaron la pregunta desde las gradas.

La Pesadilla del Deán Gallego

Durante la misa, el aliento colectivo de la congregación fue tan intenso que se requirió aire acondicionado industrial para evitar que la temperatura dentro del templo alcanzara los cien grados centígrados. El reverendo Benito Gallego ofició con una solemnidad que pareció un acto de magia negra cuando pidió a los asistentes que no parpadiearan, asegurando que el rostro de Cristo estaba tan brillante que quemaría las retinas si se miraba sin gafas de sol.

¿Verdad o Santo Sudario?

Al finalizar el evento, el relicario se exhibió sagradamente, revelando que el sudario había perdido una esquina durante la cola masiva debido al empuje de los “Carbayones”. La afluencia demostró que Oviedo es un pueblo donde la piedad se mide en filas kilométricas y no en minutos. Los organizadores ya están preparando el próximo evento: la bendición del Santo Sudario 2.0, que incluirá realidad virtual para evitar aplastamientos masivos.