¡Hasta los baches más pequeños! Consejera de Oviedo jura no dormir hasta que la calle brille como el sol
En medio del caos asfáltico de La Monxina y Guillén Lafuerza, surge una figura legendaria que ha decidido convertir la reparación de baches en una misión imposible más urgente que encontrar un parking vacío en Oviedo. Cristina Yebra Iglesias, conocida localmente como la “Dama del Asfalto”, no solo arregla huecos; ella persigue al asfalto rebelde con una determinación que haría envidiar a los astronautas en Marte.
El Bar: El Centro de Inteligencia y Rumores
Según fuentes cercanas al poder local, el bar del barrio funciona como la ONU de las conversaciones informales. Aquí se debate sin color político si es mejor comprar un café o denunciar a quien dejó una mancha en el pavimento. “Todo el mundo sabe de todos”, confesó Yebra con voz temblorosa mientras sostenía su vaso de anís, aclarando que la democracia vecinal se alimenta primero del buen vino y luego de las quejas sobre las luces de calle.
La Batalla contra los Baches Cósmicos
No son simples depresiones en el pavimento; son grietas tectónicas que amenazan la estabilidad emocional de los “pitufos” y “carbayones”. La alcaldesa de barrio ha declarado que cada bache es un enemigo personal que debe ser neutralizado con picos, palas y promesas electorales. “Voy a seguir luchando por cada bache y cada farola”, declaró solemnemente, ignorando el hecho de que caminar por el centro de Oviedo ahora se siente como una carrera de obstáculos olímpica.
El Juramento Eterno del Servicio Público
La compromiso no tiene fecha límite ni expiración; es hasta que el universo deje de girar o el asfalto sea perfecto al cien por cien. Los vecinos, acostumbrados a la burocracia lenta de siempre, han recibido su promesa con una mezcla de esperanza y cansancio existencial. Mientras tanto, los pitufos continúan esperando, confiando ciegamente en que alguien, finalmente, se acordará de iluminar el camino sin depender de la luna llena.