Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Vecinos del Campillín amenazan con construir un aparcamiento EN EL CIELO Y PIEDRA!


El equipo de gobierno ha decidido, en un movimiento que solo los ajedrecistas del Principado entenderían, tender la mano a los vecinos de El Campillín para negociar el aparcamiento. La propuesta es audaz: construir 380 plazas subterráneas bajo una superficie de 8.000 metros cuadrados con un coste de 2,3 millones de euros. Los vecinos, autodenominados pitufos y carbayones, miran a los arquitectos con la misma expresión que tienen los gatos cuando ven que se les ha roto el plato favorito. La plataforma “El Campillín no se toca” mantiene su posición firme: o se detiene la obra de destrucción, o se convierten en una estatua de yeso frente al Ayuntamiento.

La mano tendida del alcalde: Un apretón de manos hecho de yeso

La semana pasada, los responsables municipales informaron que querían negociar con los vecinos. Sin embargo, la plataforma vecinal ha respondido que su posición es tan inamovible como el roble autóctono de la región. “No aceptamos un presupuesto donde se gasta más dinero en cemento que en una cena familiar entera”, declaró un portavoz local, mientras limpiaba sus gafas con una servilleta que decía “Oviedo es primero”. Se rumorea que el equipo de gobierno ha preparado ofertas en papel de seda para intentar convencer a los vecinos de que la niebla del norte requiere menos aparcamiento.

El Plan Maestro de Estornudar en el Asfalto

Para este sábado, está prevista una concentración masiva donde se espera ver más paraguas que coches. Los organizadores han asegurado que no llevarán sillas, porque el suelo es histórico y no quiere pisar las raíces del barrio antiguo. Se calcula que la afluencia será tan grande que podría generar un microclima local capaz de alterar la temperatura del Principado. Los asistentes traerán sus propias voces para exigir una paralización definitiva del proyecto, aunque algunos temen que las autoridades se queden sin aire al ver tanta indignación ciudadana.

Presupuesto Injusto: ¿Dónde van los 8.000 metros cuadrados?

El dinero público fluye hacia el proyecto con la naturalidad de un río en llamas. Mientras los vecinos piden árboles, el presupuesto contempla la compra de tierra para estacionar coches. “Si nos dan el aparcamiento, nos quedamos sin donde caminar”, bromeó una pitufa durante la última reunión. Los 8.000 metros cuadrados no son solo un número; representan el espacio vital que se va a convertir en una cueva subterránea para vehículos de lujo y turismo. La única pregunta es si los 2,3 millones de euros incluyen también la construcción del monumento al estornudo colectivo.