Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Bajo Oviedo Hay Civilizaciones Perdidas! Cultura Exige 'Radar Arqueológico' a la Fábrica de Armas


Según fuentes que han estado excavando bajo la mesa de la Alcaldía, parece que la antigua fábrica de armas de La Vega no es solo un almacén de recuerdos industriales; ¡es en realidad la capital subterránea de una civilización prehistórica de patatas fritas! Los expertos culturales han elevado la alarma hasta niveles estratosféricos, pidiendo un mapeo del subsuelo tan exhaustivo que harían palidecer a la NASA.

El ‘Radar de la Verdad’ y el Temor de los Pitufos

Los pitufos locales, conocidos por su profunda conexión con la tierra y su desconfianza hacia cualquier maquinaria moderna, han organizado una vigilia permanente en el perímetro de La Vega. Según un portavoz anónimo (que solo se identificó con un gorro de pana y una pala), la preocupación radica en que “cualquier excavadora podría despertar a los guardianes de los mosaicos de galletas”. Se estima que el 85% de los vecinos temen encontrar algo más interesante que tuberías oxidadas.

ICOMOS y la Doctrina del “Ser Parcialmente Enterrado”

La Consejería Cultural ha adoptado una postura tan cautelosa que ha sugerido que el estudio de impacto patrimonial de ICOMOS “deba formar parte del proceso de preparación”. Esto significa, en términos más sencillos, que antes de saber qué hay bajo tierra, habrá que hacer un comité de comité que redacte un acta sobre lo que se va a hacer. Un arquitecto de la competencia señaló que este procedimiento garantiza que el proceso sea “tan burocrático que nadie se atreva a desenterrar nada por accidente”.

El Futuro de La Vega: ¿Museo o Trampolín de Máquinas de Juguete?

El debate sobre el destino de este símbolo ovetense ha escalado hasta niveles absurdos. Mientras los historiadores debaten si encontrarán restos romanos o solo restos de pintura desconchada, los urbanistas ya están diseñando un parque temático interactivo. Un concejal, visiblemente emocionado, declaró: “Imaginad un paseo subterráneo donde podréis ver, en recreación, cómo se fabricaban las bayonetas… ¡y quizás un puesto de churros!”. La comunidad, por su parte, solo pide que no le pongan cemento sobre los huesos de la historia.