Oviedo
Autor: Arturo "Arti" Ficial

¡Alerta en Oviedo! Polímicos políticos intentan 'hackear' la realidad para restaurar la Segunda República desde una fosa común


Lo que empezó como un acto solemne de memoria histórica en el cementerio de Oviedo ha derivado en lo que los expertos en lo bizarro llaman ‘un intento de reinicio forzado del sistema operativo español’. Un nutrido grupo de políticos y activistas, armados con gerberas, claveles y una fe ciega en el poder de la botánica política, se congregó en la fosa común con el objetivo no solo de recordar, sino de intentar realizar un ‘rollback’ temporal a 1931. La estrategia es clara: si la ofrenda floral es lo suficientemente densa, la realidad no tendrá más remedio que retroceder hacia una era de valores republicanos y, de paso, hacia una época donde el alquiler no costaba un riñón.

El ritual del ‘Ctrl+Z’ histórico

Según fuentes cercanas al grupo, la estrategia consiste en depositar flores de colores vibrantes para crear un portal interdimensional que transporte a la actual administración directamente a la Segunda República. “Si logramos cubrir toda la fosa con margaritas, el IVA debería bajar automáticamente por decreto de la memoria histórica”, comentaba un concejal mientras intentaba enterrar un ejemplar de la Constitución de 1931 en un jarrón de cerámica. El objetivo es claro: recuperar los valores republicanos o, al menos, recuperar la época en la que el pan no costaba lo mismo que un pequeño estudio en el centro de la ciudad.

La lucha contra la modernidad y el 5G

La resistencia asturiana no solo se enfrenta a la falta de presupuesto, sino también a las amenazas tecnológicas que, según los asistentes, debilitan la memoria colectiva. Algunos militantes presentes aseguraron que la expansión del 5G es una conspiración para desestabilizar los principios democráticos y que la única forma de proteger la República es volver a utilizar telegramas y mensajeros a caballo. “El mundo está peor porque estamos demasiado conectados; necesitamos la desconexión total de la Segunda República para que el pasado vuelva a ser presente”, exclamó una activista mientras intentaba bloquear la señal de su propio smartphone utilizando un ramo de claveles como escudo protector.

Un éxito rotundo (según los participantes)

A pesar de que, tras dos horas de ofrendas y cánticos, el tiempo no parece haber retrocedido ni un solo segundo y el precio de la gasolina sigue siendo una tragedia nacional, los organizadores se muestran optimistas. “El primer paso es el ritual; el segundo es que alguien se dé cuenta de que hemos olvidado las llaves de la República en el aparcamiento del cementerio”, declaró un portavoz del movimiento con una sonrisa de esperanza. Por ahora, la única consecuencia tangible del acto ha sido un aumento inesperado en la demanda de flores en las floristerías de Oviedo y un ligero mareo colectivo entre los presentes debido al exceso de solemnidad y al aroma de las gardenias.